22 de octubre de 2013
22.10.2013

70 años del magnetófono gallego que quería Philips

La Fundación Granell acoge un homenaje a los inventores de una máquina grabadora que encandiló a la marca holandesa

22.10.2013 | 16:43
Foto de la parte frontal del magnetófono de los hermanos Portela Seijo que hoy se utilizará (foto superior). Anuncio en prensa de la máquina (foto inferior). // F. G.

Los pesados discos de pizarra del siglo XIX y principios del XX solo permitían registrar sonidos de poca duración, unos siete minutos de promedio, recuerdan los historiadores. Antes de que llegase el disco de vinilo a Galicia, dos hermanos compostelanos se convertían en pioneros con un magnetófono que grababa sonido en hilo de acero.

A finales de los años 40 del pasado siglo, representantes de la marca neerlandesa Philips viajaban a Santiago de Compostela, no de peregrinaje, sino con el fin de hacerse con una patente de dos hermanos gallegos: Juan y José Portela Seijo. Estos habían creado en 1939 un magnetófono que grababa el sonido en un hilo de acero (la cinta magnética que se popularizó en los ochenta se descubriría mucho después) que era más resistente a la oxidación que otros magnetófonos extranjeros de la época. Juan y José -ya fallecidos- se negaron a vender el registro y comercializaron esta máquina así como otros inventos. Hijos de los creadores estiman que se debieron vender unas 20 unidades. Hoy en día, de momento, solo se tiene constancia de que se conserve una.

Así, se lo han contado los herederos de los Portela Seijo al director de cine Xes Chapela (Jazz en liberdade) y al ingeniero audiovisual Toño Cabanelas. Ambos, hoy en la Fundación Granell, de Santiago de Compostela, pondrán a trabajar al pionero de los magnetófonos gallegos haciendo sonar grabaciones de hace más de 70 años como homenaje a unos hombres que sentaron la base del I+D+i de Galicia.

"O magnetófono e os fíos con sons que se gardan con gravacións son un tesouro. É incrible que se puidera grabar en fío de aceiro naqueles anos", indica Toño Cabanelas. Su compañero de proyecto, Xes Chapela, va más allá y recalca que las grabaciones del magnetófono gallego forman ya parte del patrimonio sonoro de Galicia al ofrecer desde discursos de la época hasta los sonidos de campanas de Compostela.

Parte de ellos se podrán oír hoy en el Pazo de Bendaña (sede de la Fundación Granell) en una intervención sonora de estos investigadores que será grabada por dos cámaras. El acto, abierto al público, contará además con la presencia de los hijos de los inventores que compartirán su historia.

La intervención se inserta en el proyecto Exploradores con el que Chapela y Cabanelas buscan combinar arte sonoro, divulgación e historia con una mezcla de la herencia y la modernidad. Esta dualidad se vivirá hoy en Santiago (a partir de las 20.00 horas en la Fundación Granell) ya que el magnetófono de 1939 'trabajará' junto a micrófonos, un portátil y varios utensilios (gadgets) electroacústicos de este momento.

Como señalan los investigadores, "a presentación será unha experiencia sonora única e irrepetible". No obstante, el magnetófono de los Portela Seijo (que se encargaron de parte de la instalación de los cines madrileños Callao, aun en funcionamiento) no será olvidado. Chapela y Cabanelas saben que fueron pioneros en Galicia y España y buscan conocer si fueron los primeros en Europa con su invento.

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