11 de septiembre de 2013
11.09.2013
Memorias

"A pesar de la política trabajé en mi profesión hasta los 61 años"

Camilo Nogueira, exparlamentario gallego y de Europa, trabajador en Citroën y Sodiga, y europeo convencido, suma casi 50 años de lucha política desde el nacionalismo

15.09.2013 | 10:43

>>El año en que nació aún sonaban ecos de disparos delante de su casa en el barrio vigués de Lavadores por culpa de la recién proclamada guerra civil española. Mal año para nacer aquel de 1936 para aquel rapaz del lugar de Riomao que jugaba al fútbol en el cercano Campo das Caralladas. Camilo Nogueira "o dos traballadores", ingeniero, economista, político de los que aúnan capacidad de elaboración teórica y praxis. Hijo de escultor, Camilo Nogueira, y de modista, Teresa Román. Nieto de ebanista, Camilo Nogueira, y galiñeira, Teresa Pérez. Baloncestista en el legendario Estudiantes con el que Vigo estuvo en Primera División. Lleva casi medio siglo predicando (no, no en el desierto) una transformación social a favor de los trabajadores y el socialismo, siempre desde una óptica nacionalista no excluyente. Óptimo estudiante de tres carreras, trabajador cualificado en Citroën y Sodiga, político tenaz y ensayista con incontables trabajos y un buen puñado de libros sobre Galicia, España y Europa. Parlamentario gallego durante tres legislaturas con las que acabó el siglo XX y europeo en la que inició el XXI. Sigue en el Consello Nacional del BNG, aunque más en la trastienda. Casado con Paz López Facal y con dos hijas, Alba y Natalia. De conversaciones con él hechas en gallego y el documentado libro biográfico que le hizo Suso de Toro sale esta semblanza de su vida.

>>Ahí, en la Rusia chica. "Si rebusco primeras imágenes de mi infancia me veo en una casa del Calvario y, en ella, una cocina con "faiado" al que se subía con una escalera de mano. Mi familia estaba enraizada en la tierra, era de tradición campesina y operaria con profesiones diversas, lo que era propio de mi barrio, Riomao, en Lavadores, la "Rusia chica", en que había una tradición de conciencia agrarista, democrática y obrera.

Mi padre, Camilo Nogueira, trabajó desde muy joven con un tío suyo como ebanista aunque luego fue un escultor muy notable con la madera, sobre todo antes de la guerra, porque después razones de subsistencia le llevaron a esculpir en piedra y ahí están sus obras por Vigo adelante. Mi madre, Teresa Román, era modista, y mi abuela Teresa, "galiñeira", vendía gallinas por las ferias, y lo hizo hasta los 84 años por mucho que intentábamos impedirlo. Era un barrio en el que en mi niñez aún había campos, comíamos nuestra patatas y hacíamos nuestro "pan de millo". En cuanto a la política, no fue ajena a mi familia: un tío abuelo fue concejal republicano, otro, Tomás Martínez Silva, alcalde de Lavadores, antes de que este ayuntamiento fuera absorbido por Vigo y se convirtiera en barrio. Mi padre mismo fue de la dirección local del Partido Galeguista y recuerdo que era amigo de Gómez Román, presidente del PG en los años 40, como lo era de Paz Andrade o del poeta Victoriano Taibo, un hombre de la Generación Nós".

>>El ADN Santa Irene. "Me estrené como estudiante en una escuela privada, una de aquellas con un solo maestro que se abrían en pisos para enseñar las primeras letras, porque entonces no había escuela pública. Luego pasé a la Academia Victoria, sita en Príncipe, y después al Instituto Santa Irene. Más tarde haría tres carreras, una en la Escuela Industrial de Vigo, conocida por "Peritos", otra Ingeniería Industrial en Bilbao y Madrid y una tercera, Económicas, ya por libre mientras trabajaba en Citroën. Sin embargo lo que recuerdo con más aprecio fue el Bachillerato en Santa Irene, hasta el punto de que no sentí para nada que vivía bajo el franquismo o bajo una Iglesia dogmática. Santa Irene era como una isla laica en medio de un océano confesional. Si luego estudié en la Escuela Industrial de Vigo, "Peritos", fue porque no tenía otra posibilidad en ese momento. Mi familia era trabajadora y, aunque nunca la calificaría de humilde, pasamos dificultades económicas. Prueba de ello es que en el Bachillerato hubo algún principio de curso en el que tuve que retrasar la compra de libros. Pero en los 60 mi padre tenía más trabajo en el taller, se vendió un terreno familiar y pude ir a estudiar Ingeniería Industrial a Bilbao, donde hice dos cursos en un año. Después volví a Vigo otro año, desde donde continué estudiando por libre en Bilbao, y luego me fui a Madrid los años 1962, 63 y 64, en que acabé la carrera. Eran los tiempos de las conferencias de Tierno Galván, Aranguren y Ruiz Giménez., de Cuadernos para el Diálogo y de las luchas contra el SEU. Conocí en Madrid gente con la que formamos un grupo político-cultural que, de algún modo, continuaba a otro anterior, el "Brais Pinto". En ese grupo estaban Xan y Xaquín López Facal, Alfonso y Darío Álvarez Gándara, Arjona, Patiño... En aquellos tiempos no existían partidos, la actividad al margen de la oficial se restringía a las asociaciones culturales, tapaderas del deseo de cambio".

>>Jugador de pase largo. "Partidos no había en mi juventud salvo con un balón por medio. Yo jugué a todos los deportes que había antes de pasar al baloncesto en el Estudiantes de Vigo, en el que era más bien un jugador de pase largo y visión de la jugada. Empezamos en 2ª División y fuimos campeones. Subimos a Primera y volvimos a quedar campeones de España, aunque por arriba estaba la División de Honor. Fue una hermosa etapa de juventud, mientras estudiaba en el Instituto y en Peritos en Vigo, en un ambiente de compañerismo extraordinario. Ese concepto de deporte ajeno a mercantilismos fue una escuela para la vida en que aprendí a trabajar con los mínimos medios, a perder, a sufrir, a colaborar, a ganar sin despreciar al contrario. .. y a llevar con orgullo el nombre de Vigo por ahí fuera".

>> Citroën, bautizo laboral. "El año 1964 volví de Madrid a Vigo, tras terminar la carrera de seis cursos en cuatro años. No esperé para buscar trabajo. Escribí a Citroën y, como no me contestaban, me presenté en la puerta solicitando hablar con el director, que entonces era el francés M. Moreau. Eran otros tiempos, claro, Citroën solo llevaba seis años en Vigo y el futuro solo anunciaba crecimiento. Yo creo que mi atrevimiento o tenacidad le sorprendió tanto que, tras recibirme y conversar conmigo, llamó a Pombo, jefe de Fabricación, y le dijo que empezaba a trabajar allí la semana siguiente. Eso fue en 1964 y debo decir que, a pesar de mi larga dedicación a la política, no dejé de trabajar en mi profesión hasta 1997, en que formé parte del Parlamento Gallego para pasar después, entre 1999 y 2004, al Parlamento Europeo. Desde 1964 trabajé en Citroën salvo cuando perdí el empleo entre 1972 y 1973 por mi participación en la histórica huelga general que cerró las fábricas viguesas. Después pasé en Santiago a Sodiga, Sociedad para el Desarrollo Industrial de Galicia, hasta 1997".

>>El compromiso. "Al volver a Vigo en 1964 reenganché mis inquietudes políticas y culturales con un grupo de gente como Touceda, Bermárdez, Cuíñas, Franco Grande, Ferrín, Álvarez Gándara... que fundó la Asociación Cultural de Vigo, de la que fui primer presidente. Ahí comenzó una trayectoria en el asociacionismo cultural, sindical y político, rica en acontecimientos y que se extiende hasta hoy, siempre en la órbita del nacionalismo gallego. Podría hablar de mis experiencias en Galicia Socialista, la UPG, la ANPG, el POG, Esquerda Galega, el PSG, Unidade Galega, el BNPG... Imposible contar en pocas líneas tanta actividad política vivida, tantas reuniones, manifestaciones, tantos estudios socioeconómicas realizados, tanta teoría y práctica derramada, tantas experiencias como la de la cárcel y la tortura, aquella huelga del 72 por la que nos despidieron a tantos y que por sí misma daría para un libro, la participación en la redacción del Estatuto de Autonomía de Galicia... Sería la crónica de una lucha por el cambio desde óptica gallega".

>>Al Parlamento Europeo. "Tras vivir cuatro legislaturas en el Parlamento de Galicia, comenzando por Esquerda galega, inicié en 1999 una nueva etapa como diputado del BNG en el Parlamento Europeo. Llegué allí con un bagaje de trabajo en ámbitos internacionales a través de Sodiga y hablando castellano, gallego, inglés y francés. Yo creo que no hay mejor experiencia para un parlamentario que la de Europa, que te pone todos los días en contacto directo con responsables de otros países y te obliga a viajar a muchos de ellos.

El Parlamento Europeo es la más alta atalaya para conocer el mundo, la más vasta y rica experiencia para un político. Desarrollé allí un trabajo intensísimo con muchas intervenciones en el plenario, en el que hablaba en gallego, como miembro de la comisión de Pesca, de Agricultura, de Transportes... Como tal parlamentario participé en foros mundiales como Porto Alegre pero también en misiones de paz en Palestina, Irak (donde me anticiparon que iba a haber un mes de guerra y 30 años de terrorismo)... La aventura democrática de la Unión Europea es un fenómeno histórico revolucionario. La UE es el único lugar del mundo en el que resiste el Estado del Bienestar. El objetivo actual del capitalismo es destruir ese reducto europeo de derechos y sus éxitos último en la progresiva pérdida de derechos laborales se deben a la falta de una unión profunda de Europa. La misma crisis que vivimos no es económica sino, en esencia, política, y se resolvería si hubiera un cambio político hacia la izquierda en la UE".

>>Viajero, lector y escritor. "En mi vida hay una larga experiencia viajera que, por motivos privados o políticos, me ha llevado por 49 países. Mi tendencia internacionalista encaja perfectamente con mi opinión de que la independencia podría beneficiar a Galicia y en nada se opondría a una relación fraterna con el resto de los pueblos de la península. Y he acompañado la lectura y otras experiencias con la escritura de obras de ensayo. Ahora, que soy miembro del Consello Nacional del BNG sin responsabilidad de acción política, leo y escribo aún más. "Para unha crítica ao españolismo" es el último pero antes salió "A rota do sol", "A terra cantada", "Galicia na Unión Europea", " Europa. O continente pensado", "A memoria da nación. O reino de Gallecia", "O poder industrial en Galicia" ...

"Lograr la independencia no es crear nuevas fronteras"

► "Siendo del Estudiantes de baloncesto vigués, fuimos a jugar a Gijón con Picher como entrenador, luego alcalde de Vigo. Paramos en Navia y a él le dio por remar en un barco mientras descansábamos. Cuando pasó por debajo de un puente le meamos desde arriba y cuando quiso escapar saliendo por el otro lado, por el otro lado le bendecíamos con nuestras micciones. Bromas de juventud y de aquel tiempo".

► "La crisis económica está provocada por esa barbaridad de crecer al "que che debo" de las últimas décadas pero no es europea sino de algunos países de Europa, como el nuestro. La corrupción está ligada a ese desastre económico que vivió el Estado español, que tuvo un crecimiento irresponsable y falso".

► "Ser reconocidos como nación independiente con Estado propio no significa poner nuevas fronteras en una Europa en la que ya circulas libremente y sirve para recuperar un poder que necesitas como país para tu desarrollo".

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