07 de abril de 2013
07.04.2013

"Mi nombramiento demuestra una absoluta confianza del Papa en mi persona y en la orden"

"Estoy contento por el servicio pero triste por dejar de trabajar por los míos"

07.04.2013 | 00:00

-Se sabe la cronología de su vida como sacerdote, pero poco se conoce de los primeros momentos en los que empezó a sentir la vocación.
-Yo, de muy jovencito. A los diez años y medio ingresé en el seminario menor. El señor me llamaba a ser franciscano. A los 17 años, ya procesé la regla franciscana y a los 22, fui ordenado sacerdote. Posteriormente, me enviaron al consejo general de la Orden en Roma.
-¿Se va a preparar de alguna manera para el nuevo cargo?
-Voy a prepararme realizando ejercicios espirituales, aunque también tengo que realizar una preparación de cosas materiales.
-Ese retiro espiritual, ¿lo realizará en algún lugar especial?
-Será una semana para meditar. Estoy pensando en ir al monte Alvernia (el punto más alto de las Bahamas, a donde subió San Francisco) donde San Francisco recibió las llagas de Cristo o a Tierra Santa (Rodríguez Carballo fue ordenado sacerdote en Jerusalén en 1977). Son dos lugares a los que me siento vinculado.
-¿Qué relevancia tiene este nombramiento como secretario de la congregación para los institutos de vida consagrada y las sociedades de vida apostólica?
-Demuestra la absoluta confianza del Papa a mi persona y a la orden franciscana. Tras el nombramiento del obispo de Buenos Aires (cargo anterior de Francisco), este es el primer nombramiento que realiza, lo que es muy significativo, ya que lo considera muy importante.
-¿Puede explicar un poco en qué consiste?
-Es un dicasterio que depende directamente del Papa. Es como una especie, en lenguaje político, de ministerio que se ocupa de la vida religiosa en todo el mundo. Hace dos días que vine a conocerlo. Es un gesto muy significativo del santo padre.
-¿Cómo se encuentra usted ante este futuro inminente que se le avecina?
-Siento preocupación porque empieza algo nuevo. Esto es un regalo que me manda el Señor, así que debo estar sereno dentro de lo que cabe. Por otra parte, siento cierta tristeza por dejar de trabajar por la vida franciscana que es mi vocación. Estaba muy contento como estaba. Ahora, estaré al servicio de la Iglesia, por eso, tengo una profunda alegría.
-Antes señalaba que se ocuparía de la vida religiosa en todo el mundo. ¿Implicará viajar mucho?
-Es un trabajo de oficina y de viajar mucho. Juré el cargo hoy, aunque la ordenación episcolapa será el 18 de mayo en la Catedral de Compostela.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook