25 de mayo de 2012
25.05.2012

Los fumadores expuestos al gas radón son un 73% más propensos a sufrir cáncer de pulmón

Expertos demuestran la teoría en pacientes de hospitales gallegos

25.05.2012 | 10:15
Xoán Miguel Barros Dios, con el mapa gallego de radón. // X. Álvarez

Un equipo liderado por el investigador Xoán Miguel Barros Dios, que lleva dos décadas insistiendo en los efectos nocivos del gas radón €que irradian construcciones de granito o el sustrato del suelo y penetra en las viviendas€ junto a Alberto Ruano, acaba de ser validado por la comunidad científica internacional.
Los profesores de la Universidad de Santiago han demostrado que los grandes fumadores expuestos a altas dosis de radón tienen 73 veces más de probabilidades de sufrir un cáncer de pulmón. Especialmente nocivo se ha mostrado, según Barros, fumar dentro de una casa con altos niveles de radón ya que eso concentra la radiactividad y los efectos nocivos. La revista Cancer Epidemiology, Biomarkers and Prevention, publicación oficial de la Asociación Americana para la Investigación del Cáncer, se hace eco de los datos del estudio, realizado con 990 individuos, entre ellos pacientes de hospitales gallegos. De ellos, más de cuatrocientos tenían cáncer pulmonar en los Complejos Hospitalarios Universitarios de Santiago de Compostela y Ourense.
Para el estudio, consideran sujetos grandes fumadores a los que consumen más de 66 paquetes de pitillos al año y están sometidos a una exposición a radón residencial superior a la que recomiendan las autoridades norteamericanas (148 bequerelios por m3). Los resultados indican que tienen un 73% más de probabilidades de los que no han fumado nunca y están menos expuestos a ese gas.
Los investigadores, miembros del Área de Medicina Preventiva y Salud Pública han observado que la exposición a radón a niveles por debajo de los recomendados por las autoridades norteamericanas y europeas (148 y 200 bequerelios respectivamente) puede aumentar en más del doble el riesgo de cáncer, explica Barros. "Se confirma la frase americana de que ´no hay nivel de radón seguro´", explica. El estudio está financiado por el Instituto de Salud Carlos III.
Galicia es una zona de elevadas concentraciones de radón residencial debido al sustrato geológico del terreno, de donde procede, y que se va acumulando en el interior de los domicilios y en cualquier edificio.
Los autores de la investigación recuerdan que la prevención están implicados los sectores del urbanismo y la arquitectura. "Hay medidas muy simples de aislamiento o ventilación que son muy efectivas", recuerdan.

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