29 de enero de 2012
29.01.2012

La animación en Galicia pierde fuelle

El sector que situó a la comunidad en el mapa cinematográfico atraviesa un momento crítico

29.01.2012 | 12:19
"El bosque animado", de Dygra, se hizo con dos Goya en 2002.

Mucho antes de que en 2010 "Celda 211" acaparase todas las miradas, las películas animadas colocaron a Galicia en el mapa cinematográfico internacional y el sector de la animación se perfilaba como el gran baluarte de la industria audiovisual gallega. Sin embargo hoy uno de sus grandes exponentes, Dygra Films, ha sido disuelta, y el grupo Filmax ha presentado concurso de acreedores, mientras que el resto sobrevive en un contexto marcado por los recortes en las ayudas y las demoras en los pagos, lo que les imposibilita asumir nuevos proyectos.

Un año más, la animación gallega vuelve a estar nominada a los Premios Goya de la Academia Española de Cine, algo a lo que ya nos tiene acostumbrados después de atesorar nueve galardones y numerosos premios en los festivales internacionales. Desde que en 2000 "Goomer" (Filmax) se llevara el primer Goya para la animación gallega, el sector ha sido un incondicional en los premios del cine español, inaugurando en 2004, ya con tres estatuillas, un sexenio mágico, con un premio por año: "El Cid, la leyenda", de Filmax (2004); P3k Pinocho 3000", Filmax (2005); "El sueño de una noche de San Juan", Dygra (2006); "Pérez, el ratoncito de tus sueños", Filmax (2007); "Nocturna", Filmax (2008) y "El lince perdido", coproducción de Perro Verde (2009).
Pero a pesar del reconocimiento del que goza la animación gallega, entre los productores cunde el desánimo ante un contexto económico adverso. Sus dos buques insignia, Dygra y Filmax, son los que más han sentido el embate. La primera se ha disuelto y Filmax ha presentado un concurso de acreedores, mientras las compañías más pequeñas capean el temporal como pueden, gracias, en gran parte, a que no tienen que mantener una maquinaria tan compleja, aunque ahogadas por las deudas. "La situación es terrible. Hay ayudas de la Xunta pendientes de cobro desde 2010", asegura Pancho Casal, de Continental. Y no es el único que se muestra tan tajante. Julio Fernández, fundador y presidente de Filmax, cuyo sello de animación, Bren Entertainment, está en Santiago, reconoce que la situación para el audiovisual en general y para la animación en particular ha ido cayendo casi en picado en los últimos años. ¿El motivo? Para el productor lucense no hay duda: la piratería, que ha provocado pérdidas millonarias al sector, a la que se ha sumado la crisis económica. "El fenómeno de la piratería es alucinante. Hemos pasado en tres años de facturar 35-40 millones de euros en vídeo a prácticamente cero", denuncia.
Chelo Loureiro, directora de Abano Producción, añade: "Vivimos una situación crítica que puede dar al traste con lo que se ha conseguido a base de años de trabajo si la Administración no es consciente de esto. Los que ya no tenemos cargas personales, vamos aguantando tirando de los bancos, pero no estamos teniendo beneficios. Si una televisión no te paga lo que te debe y la Xunta tampoco. ¿Cómo pagas al banco".
El caso de Dygra, responsable de títulos como "El bosque animado" y "El sueño de una noche de San Juan", que supusieron para la animación gallega tres Goya –el primero se llevó también el galardón a la mejor canción original– es el más sangrante. Su fundador, Manuel Gómez, despidió a toda la plantilla el pasado verano, con su última producción, "Noche de ¿de paz? (Holy Night!)", aún pendiente de estrenarse. Según fuentes de la CIG, sindicato que representa a la mayor parte en los juicios contra la empresa, asegura que la compañía está disuelta.
Asimismo, el grupo audiovisual de Julio Fernández, acaba de presentar en los juzgados de Barcelona una propuesta de convenio que ponga fin a su intervención judicial, ya que acumula compromisos pendientes de pago por 153,4 millones de euros, publicaba hace apenas unos días la versión digital del periódico de economía "Expansión". El propio productor confirma esta situación: "Esto es un efecto de la propia situación que vivimos. Pero aún así hemos terminado "Copito de nieve" y "Mientras duermes" y la intervención nos pilla con seis títulos en estreno", explica.
"Hace tres años, solicitamos una ampliación de capital de 20 millones de euros y nos reestructuramos creyendo que habíamos tocado fondo, pero la situación continuó cayendo, aunque ahora el proceso ya está en marcha y esperamos que en breve se levante el concurso de acreedores", añade el productor lucense, que ha aupado a Filmax como uno de los estudios europeos líderes en el campo de la animación.
Juan Galbanees, director de "Holy Nigth!", fue el último empleado en abandonar la nave de Dygra, tras casi nueve años vinculado a la empresa. El productor ni siquiera presentó un concurso de acreedores; despidió directamente a los trabajadores, que recurrieron al Juzgado de lo Social para poder cobrar los salarios adeudados y las indemnizaciones.
"Fui el último a quien le dieron la carta de despido, a finales de agosto, aunque aún continuamos trabajando en la película, acabando las mezclas de sonido para poder formalizar el contrato con una distribuidora estadounidense interesada en la película", explica el director que añade que desconoce en qué punto se encuentra las negociaciones. "En principio, parece que la cosa va adelante, por lo que en los próximos meses tendría que estar el contrato para que se pueda estrenar las próximas navidades", explica.
El estreno de "Holy Night!", el primer largometraje español realizado con la tecnología 3D estereoscópica, cuyo avance se estrenó en el Festival de Cannes de 2009, estaba previsto para las navidades de 2010. Sin embargo, los graves problemas económicos que ya atravesaba la productora de Gómez impidieron que pudiera terminarse a tiempo y Dygra anunció su aplazamiento a la Navidad de 2011, una espera que se prolonga hasta hoy.
Ya en 2006, Dygra atravesó problemas de liquidez y tuvo que suspender el rodaje de "Los muertos van deprisa", que finalmente retomó Perro Verde, y atrasando el pago de las nóminas del personal del largometraje "El espíritu del bosque" durante tres meses. En agosto de 2009, el comité de empresa hizo público que la productora debía a sus 70 trabajadores el sueldo de ocho meses. Para afrontar esta situación, la compañía presentó, en marzo de ese año, un expediente de regulación de empleo temporal, por tres meses, que afectó a la mitad de la plantilla. Sin embargo, el contexto adverso y las deudas desembocaron en la disolución de la compañía el verano pasado.

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