23 de abril de 2011
23.04.2011

Psiquiatras avanzan nuevos antidepresivos sin riesgo de provocar disfunción sexual

Un estudio de la Asociación Española de Sexualidad y Salud Mental reconoce que el problema está "subestimado"

22.04.2011 | 15:45

Una nueva generación de antidepresivos podrá evitar la disfunción sexual a la que hasta ahora estaban condenados seis de cada diez pacientes. Al menos, el uso de ´agomelatina´ –una nueva sustancia– supone un "mensaje de esperanza" para los psiquiatras. Así se refleja en las conclusiones de un informe de la Asociación Española de Sexualidad y Salud Mental, titulado "Recomendaciones de tratamiento ante disfunciones sexuales provocadas por antidepresivos".
Más del 60% de los hombres y mujeres que se tratan con antidepresivos sufren algún tipo de disfunción sexual, que puede ir desde la reducción de la líbido o el retardo del orgasmo a la disfunción eréctil en algunos casos. Los datos están constatado por los médicos de la misma Asociación, autores de un estudio de resultados reveladores: Mientras solo entre un 15 y un 20% de los afectados comunicaba problemas sexuales a causa de los fármacos en la consulta, la cifra aumentó a más del 60% si los médicos lo preguntaban. El pudor o un falso orgullo de los y las pacientes afectados podrían estar detrás. "Lamentablemente, la incidencia de la disfunción está subestimada y es preciso el empleo de cuestionarios específicos", refleja el estudio. El grupo de trabajo que lo elaboró –cuyo director científico es el doctor Ángel Luis Montejo– se integra de psiquiatras de dieciocho ciudades españolas, entre las que están Vigo y A Coruña.
Testimonios reveladores
La peor consecuencia de este problema es que puede suponer el incumplimiento o abandono del tratamiento. Y más en varones, según el informe: "Una de las peores consecuencias del problema es la falta de adherencia al tratamiento y su abandono en tratamientos a medio o largo plazo", explica el propio director, Ángel Luis Montejo.
Y para muestra, un botón. Blanca Gómez (nombre ficticio) es una viguesa de 44 años afectada sexualmente por el uso de antidepresivos. Lo resume en la siguiente frase: "Alcanzar el orgasmo es imposible". Comenzó su tratamiento hace un año, cuando su situación psicológico-emocional era grave, por lo que no fue consciente de los efectos de "reducción de la líbido" –en sus propias palabras– hasta que pasaron tres meses y la situación psicológica mejoró. Ahora se plantea que la única solución llegará cuando la médica retire el tratamiento: "Me he planteado que es una etapa y tengo que pasarla".
Estas disfunciones provocadas por antidepresivos afectan a hombres y mujeres. El psicoterapeuta y profesor Rafael Sepúlveda las clasifica en: "Disminución del deseo sexual, retardo orgásmico o anorgasmia, eyaculación retardada, disfunción eréctil, menor lubricación vaginal, y otros efectos indirectos sobre la vida sexual, tales como aumento de peso, sequedad de la boca, irregularidades menstruales, retención urinaria y problemas prostáticos. En pacientes con historias previas de disfunciones sexuales esta puede empeorar gravemente con los antidepresivos".
Muchos pacientes se han quejado de que sus psiquiatras no les preguntan o consideran irrelevante la aparición de disfunciones sexuales y sólo se focalizan en resolver el cuadro psiquiátrico. Pacientes tratados depresión consultados por FARO en Vigo aseguran que tanto sus médicos de familia como los especialistas sí les informaron de ese efecto secundario.
Pero, ¿por qué ocurre? Ciñéndonos al informe, los motivos son diversos y entre ellos se encuentra el "incremento de la serotonina circulante" y la activación de receptores serotonérgicos (5HT2a) que afectarían a la función orgásmica y al interés sexual. También parece existir predisposición genética.

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