14 de noviembre de 2009
14.11.2009

Luis Tosar se cuela entre los grandes

Actores y directores que han trabajado con el actor gallego elogian su papel en "Celda 211" y su esfuerzo por llegar a la cumbre

14.11.2009 | 01:00
Luis Tosar, en la película Celda 211.

Se dio a conocer como el juez Andrés Domínguez en la serie Mareas vivas, de la Televisión de Galicia. Sus primeras apariciones en la gran pantalla llegaron con películas como Una extraña mirada y El origen del problema, donde desempeñaba papeles secundarios. Veinte años después Luis Tosar se ha consolidado como uno de los mejores actores de España y algunos de los intérpretes y directores que han trabajado con él no dudan en decir que es mejor que Javier Bardem.
El actor lucense ha rodado más de una treintena de películas y ha ganado varios premios con su interpretación en películas como Los lunes al sol (Goya al mejor actor de reparto y premio Mestre Mateo al mejor actor protagonista, entre otros) y Te doy mis ojos (Goya y Concha de Plata al mejor actor). Pero ha sido con la película Celda 211 –donde da vida al preso Malamadre– con la que ha arrancado las mejores críticas de su carrera y en su primer fin de semana ha conseguido destronar a Ágora, un filme de Alejandro Amenábar con 50 millones de euros de presupuesto, como líder en la taquilla española.
En él se han fijado directores de la talla de Vicente Aranda, Álex de la Iglesia, Antón Reixa, Icíar Bollaín, Fernando León de Aranoa, Manuel Gutiérrez Aragón, Agustín Díaz Yanes, Xavier Villaverde, Michael Mann y Daniel Monzón. Precisamente este último construyó el personaje de Malamadre pensando en Luis Tosar. "Este papel no podría ser para otro actor. Es uno de los mejores del mundo y por eso nos atrevimos a ir tan lejos con él", afirma Monzón. "Es un artista brutal y tiene una gran capacidad para dar veracidad a un personaje", añade.
Luis Tosar es de esos actores que deja huella. Para los directores, trabajar con él resulta muy fácil por su capacidad de aprendizaje; para los compañeros de reparto es un ejemplo de profesionalidad; y para el espectador, un referente en la interpretación, que hace que el público se emocione y viva la historia junto a su personaje.
Antón Reixa dirigió desde sus inicios al lucense en Mareas vivas. Contó con él también para las películas El lápiz del carpintero (2003) y Hotel Tívoli (2006). "Es un excelente profesional con una gran calidad humana", asegura el director gallego. "Es un actor eficiente y trabajar con él es un lujo", añade.
Para Reixa el éxito de Luis Tosar viene de un largo trabajo. "En todo este tiempo ha conseguido un nivel técnico muy alto que ha ido depurando cada vez más", explica. Su interpretación de Malamadre le resulta "magnífica". "Es un personaje con el que cualquier actor hubiera sobreactuado para estar a la altura, pero Luis ha sabido protagonizarlo con sabiduría", explica.
Lo que más destaca es su "generosidad". "Se nota que trabaja a favor del actor y también del director y es una persona que se hace amiga de sus compañeros", matiza.
En los premios Goya tendrá el corazón dividido. Es el productor de Gordos, "pero me temo que el premio se lo va a llevar él", dice Antón Reixa. "El mejor galardón es el del público, y él ya lo tiene", añade.
Ambivalencia
Patricia Ferreira dirigió a Luis Tosar en Sé quién eres (2000) y esa experiencia le ha servido para destacar lo "apasionante" y "tranquilo" que resulta contar con el lucense en el reparto. "Luis es un actor que escucha, que elabora un personaje en base a los datos y las indicaciones que le das y que tiene una gran capacidad de ambivalencia que le permite establecer una gran comunicación con el espectador", señala.
En su opinión, su capacidad camaleónica hace que este pueda interpretar "cualquier papel". "No solo le llueven ofertas de Hollywood, sino también de Europa. Lo importante es que le ofrezcan buenos personajes y cuanto más tiempo podamos disfrutar de él en la gran pantalla, mucho mejor", asiente Patricia Ferreira. "Ya sabe que a mí me gustaría contar con él para otra película, pero se hace el duro", bromea.
"Su aspecto físico trasciende y Luis Tosar da alma al personaje que interpreta". Así lo cree Xavier Villaverde, quien trabajó con el actor gallego en Trece badaladas (2002). "Tiene una cualidad extraña que hace que te olvides del actor y te pegues al personaje", explica.
Villaverde considera al protagonista de Celda 211 el mejor actor de su generación y coincide con sus compañeros en la humildad que desprende el artista. "Ofrece más de lo que tenías previsto como director y siempre trae los deberes hechos", matiza. Además, destaca su evolución y su trayectoria, que se ha ido formando no solo delante de las cámaras sino también por los escenarios de los teatros españoles.
Aunque cada vez supera al personaje anterior, para Xavier Villaverde Luis Tosar todavía tiene escondido mucho más de lo que se ha visto. "Este actor es un regalo y cada vez estará más solicitado y será más difícil contar con él para las películas", añade.
Próximamente se estrenará 18 comidas, una película de Jorge Coira, un director que no sabe hasta dónde puede llegar Tosar. "Está en un momento muy dulce y no sería raro que se llevara el Goya", asegura. "En Malamadre ha hecho un ejercicio de composición brutal, consiguiendo una voz sorprendente. Es un actor bestial", afirma Coira.
Luis Tosar desprende confianza en los rodajes y siempre se ha sentido muy apegado a su tierra. "Tiene las cosas muy claras y creo que solo se marcharía a fuera si aquí no le saliesen trabajos", indica el director.
Respeto
Se ha ganado el respeto entre sus compañeros de profesión. Los que han compartido reparto con él se deshacen en elogios hacia su profesionalidad. "Todo lo que pueda decir de Luis es bueno. Tiene un talento brutal y no me sorprenden las críticas que está teniendo", señala Carlos Blanco, con quien coincidió en Mareas vivas y Cargo (2005). "Su éxito no es repentino, sino que ya cuenta con dos Goya y diversos premios. Es un lujazo trabajar con él por el buen rollo que transmite y lo divertido que puede ser durante un rodaje", añade.
Por su parte, Celso Bugallo y Luis Tosar coincidieron en cintas como Los lunes al sol o La vida que te espera. "Sus actuaciones son como milagros y su profesionalidad, extraordinaria", asegura Bugallo. Destaca del lucense su capacidad intuitiva, su versatilidad y su sencillez. "Es una persona normal que no se cree más especial que el resto", dice.
Desde siempre Tosar ha mostrado una clara vocación social y un compromiso con el audiovisual gallego. "El eco social le da un plus a su trabajo", explica Miguel de Lira, actor con el que trabajó en Galatasaray-Dépor (2005), El regalo de Silvia (2003) y Los Crebinsky, que se estrenará antes de que finalice el año. "En los rodajes está pendiente de todo y sabe compartir la escena con otros personajes", indica. "Su versatilidad le permite hacer lo que quiera, desde comedia hasta dramas o incluso musicales", añade.
Precisamente Luis Tosar guarda una ironía que todavía no han captado los directores de cine. Sus compañeros de profesión ven en él un referente del cine español y un actor capaz de superarse a sí mismo en cada papel. Su nombre suena como favorito para los premios Goya y todos le auguran una larga y exitosa trayectoria.

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