22 de diciembre de 2008
22.12.2008

Embrollo en la casa L'Oreal

La rica heredera de la firma cosmética es acusada por su hija de lapidar su fortuna

22.12.2008 | 01:00
Liliane Bettencourt.

Redacción ? Vigo
El culebrón que vive la casa de la única heredera del fundador del imperio L´Oreal, Liliane Bettencourt, de 86 años y mayor fortuna de Francia, no lo disimula ni la mejor base de maquillaje de la prestigiosa marca de cosméticos francesa. Madre e hija están a la gresca y detrás de todo este lío está, como no podía ser de otra forma, el vil metal. Liliane Bettencourt ha asegurado a un diario galo que no quiere ver más a su hija, Françoise Bettencourt-Meyers.
"¿Qué mosca le ha picado a mi hija?", proclama la anciana, cuya fortuna se calcula en unos 17.000 millones de euros y a quien Françoise Bettencourt-Meyers acusa de dilapidarla con un fotógrafo, a quien al parecer ha donado varios cientos de millones.
En sus declaraciones al "Journal du Dimanche", la hija del fundador de L´Oreal, Eugéne Schueller, opina que quizás han sido "los celos" los que han empujado a Françoise a presentar una denuncia por abuso de confianza en relación con los regalos al fotógrafo François-Marie Banier.
"Es muy desagradable (...) es que da pena", comenta madame Bettencourt al aludir a las acusaciones de su hija, que al parecer ha criticado que haya intentado "adoptar" al fotógrafo, de 61 años.
Bettencourt recuerda que Banier le apoyó "mucho" cuando murió su marido, pero insiste en que tienen unas "relaciones muy francas". "Le veo con su novio, que es encantador, culto e inteligente", agrega.
Banier no es precisamente un desconocido: Louis Aragon y François Mauriac fueron sus mentores en unos primeros devaneos literarios y ha expuesto fotografías y pinturas en el centro Georges Pompidou de París, en la romana Villa Farnese y se menciona entre sus amigos a Patrice Chéreau e Isabelle Adjani. Pero Bettencourt aclara en el dominical francés que la mayor parte de su herencia será para su hija, por lo que no entiende la intervención de ésta ante la Justicia. En su denuncia, Françoise Bettencourt-Meyers apunta, sin nombrarle directamente, al fotógrafo Banier.
El asunto saltó a la luz pública hace unos días, cuando la revista "Le Point" se hizo eco de una información del sitio en internet "Backchich.info", donde se aseguraba que Banier recibió sumas multimillonarias y obras de arte de Bettencourt.
Posteriormente, hasta el prestigioso diario "Le Monde" llevó el asunto a sus páginas, en las que se pudo leer que la heredera se negó a someterse a un examen médico en relación con la investigación por la denuncia de su hija. El abogado de la dama declaró a ese diario que ella considera que hizo las donaciones con total conocimiento de causa.
Y en cuanto a con quién se gasta su fortuna, Liliane Bettencourt, que en ningún momento pronuncia en la entrevista el conocido lema de L´Oreal ("Porque yo lo valgo"), parece tenerlo en mente cuando zanja el asunto de la siguiente manera: "Haría falta que mi hija se diera cuenta de que soy una mujer libre".

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