19 de julio de 2008
19.07.2008

Del apóstol Santiago a las orejas de Mickey Mouse

19.07.2008 | 02:00

Benedicto XVI almorzó con once jóvenes que le agasajaron con variopintos regalos

Un joven estadounidense de California regaló ayer al papa Benedicto XVI unas orejas de Mickey Mouse durante la comida que celebró con jóvenes de todo el mundo, en Sídney. El regalo se lo dio el joven californiano Armando Cervantes, que estaba en la comida junto con otros once católicos, entre los que se encontraba también el español Fidel Mateos Rodríguez, delegado de la Conferencia Episcopal de ese país para la Jornada Mundial de la Juventud.
Fidel Mateos, de 25 años, comentó que Benedicto XVI agradeció el regalo de Armando Cervantes, como hizo con los demás que le entregaron, aunque no se puso las orejas.
El regalo de Fidel fue un rosario de plata de Salamanca de filigrana charra; un apóstol de Santiago, como patrono de España y "por el camino de Santiago, que para el Papa representa la unión entre los cristianos de los pueblos de Europa".
Fidel, que pertenece a la diócesis de Salamanca, explicó que el Papa había estado "muy cercano, muy normal y comiendo como cualquier otro", y ofreció un dato para corroborar la naturalidad y la espontaneidad con que discurrió el almuerzo: "También se ha manchado igual que cualquier otro".
La comida tuvo de primer plato una sopa de boniato con pera, de segundo un pollo al curry con patatas y guisantes y, de postre una tarta de limón con fruta de la pasión.
Añadió que Benedicto XVI había hablado con cada uno de los jóvenes y se había interesado por su mundo. "El Papa ha querido que nos presentáramos y dijéramos cómo vivíamos cada uno en nuestro país; cuál era nuestro trabajo, a qué nos dedicábamos en la Iglesia; qué habíamos estudiado. Tenía interés en saber cómo vivimos y qué problemas tenemos", reveló este joven católico.
Interesado en el Congo
Señaló que el joven procedente del Congo, le explicó la situación interna de los católicos en el país africano, una cuestión que le había interesado especialmente a Benedicto XVI.
"Yo le he contado que soy de Salamanca, pero vivo en Madrid y también le he dicho donde trabajo. Además, le he contado los grupos en los que he estado de catequista y de educador", explicó.
Fidel le transmitió que los jóvenes españoles tienen "muchas ganas de recibirle cuando él quiera", una posibilidad que se perfila en el horizonte de 2011, cuando previsiblemente la Jornada Mundial de la Juventud se celebrará en Madrid, una incógnita que el Papa despejará mañana en Sidney.
Fidel, que es periodista de profesión, añadió que le dijo al Papa que "intenta, a través de los medios de comunicación, dar una imagen la Iglesia cercana a la gente".
El joven español consideró que no cree que haya "nada que cambiar en la Iglesia", y afirmó estar "muy a gusto con este Papa", al que él habló en español, en un almuerzo que será inolvidable.

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