29 de junio de 2008
29.06.2008
Salud

La exposición al aire acondicionado no aumenta los catarros de verano

29.06.2008 | 16:08

La exposición continuada al aire acondicionado durante los meses de verano no origina un incremento de los catarros en esta época, ya que éstos son de tipo bacteriano y no por una exposición al frío, según el neumólogo del Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba Luis Manuel Entrenas.

El doctor ha asegurado a Efe que desde el punto de vista respiratorio, un cambio brusco de temperatura puede causar síntomas parecidos a un catarro como una congestión nasal, "pero no son de tipo infeccioso".

En este sentido, ha destacado que "el mito de que aumenten los cuadros catarrales" se puede producir, no por el uso del aparato sino por la falta de renovación del aire que se produce en una estancia totalmente cerrada.

Esta es la misma situación que se da en invierno con la calefacción, cuando también se cierran puertas y ventanas para mantener la temperatura, lo que impide que se renueve el aire que se respira, y propicia los contagios con más facilidad.

Además, Entrenas ha indicado que los enfermos respiratorios "deben extremar un poco las precauciones", pero no contraindica su exposición al aire acondicionado.

El clima de Córdoba y sus altas temperaturas hacen que, "usado de manera moderada y correcta", el aire acondicionado sea algo beneficioso, aunque el médico ha precisado que fuera de estas recomendaciones generales "su mal uso puede generar problemas, especialmente respiratorios".

El uso del aire en los domicilios puede producir problemas de tipo respiratorio, así que para prevenirlos se debe tener una temperatura "que no sea excesivamente baja", por lo que Entrenas ha aconsejado que los filtros se limpien cada vez que comienza la temporada de calor "porque se pueden acumular bacterias y hongos en su interior".

En este sentido, el neumólogo ha destacado que la temperatura idónea ronda los 22 ó 23 grados, y no los 16, como suele suceder en grandes espacios "porque ésta sería la temperatura de las cámaras frigoríficas", y además, ha desaconsejado las exposiciones directas del cuerpo "porque generan contracturas musculares y dolor".

Entrenas ha destacado que también hay que tener cuidado con las corrientes de aire que producen los ventiladores tradicionales, ya que su exposición directa también puede producir dolor, contracturas o incluso parálisis faciales.

Entre los consejos que ha facilitado el facultativo destaca que sólo se use el aire en las horas puntas de calor, que se mantenga a una temperatura uniforme y que se recupere la humedad ambiental del lugar.

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