Más de 800 especialistas en medicina de familia y psiquiatría, el 70 por ciento de ellos extranjeros, se han dado cita en este encuentro, celebrado en el Palacio de Congresos de Granada bajo el título de "Depresión y otros trastornos mentales comunes en atención primaria".

En una entrevista con Efe, Francisco Torres, profesor titular de Psiquiatría de la Facultad de Medicina de Granada, ha señalado como una de las conclusiones más importantes del congreso "la necesidad de que los médicos de familia tengan un contacto más estrecho, presencial, con los especialistas en salud mental".

Como muestra de ello, ha destacado que "uno de cada cuatro enfermos que ve cada día a un médico de familia, en todo el mundo, es una persona que tiene un transtorno mental, aunque el motivo que expresa para ir a la consulta sea otro de índole más físico".

Según el facultativo, "el médico de atención primaria conoce bastante bien la farmacología que se puede emplear en los trastornos de salud mental más comunes que se atienden en la medicina primaria, como la depresión o la ansiedad".

Sin embargo, literatura médica reciente demuestra que "muchos de los antidepresivos que estamos dando se diferencian muy poco de lo que haría un placebo", mientras que si a ese antidepresivo se le agrega un tratamiento psicológico, "los resultados son mucho mejores", ha explicado Torres.

Por ello, ha abogado por apoyar el tratamiento a este tipo de pacientes "con técnicas de terapia psicológicas, que hoy las hay suficientemente breves como para poder aplicarlas incluso en el marco de la atención primaria".

En su opinión, el tratamiento de la depresión es uno de los principales retos al que deberá enfrentarse la psiquiatría a medio plazo.

Ha asegurado que la depresión, a nivel mundial, es la enfermedad que produce más años de vida con discapacidad, ya que representa el 11 por ciento de toda la carga mundial de enfermedades que originan discapacidades, seguida de las enfermedades cardiovasculares, que representan el 4 por ciento.

En este sentido, ha considerado este trastorno "un verdadero problema de salud pública", y por ello ha considerado necesario "prestar mucha más atención a prevenir la depresión, cuando aparece tratarla correctamente, y prevenir el suicidio, que es el reto íntimamente ligado a la depresión".