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Miel gallega: así afecta a tu cuerpo y a tu hígado una cucharada al día

La miel contiene pequeñas cantidades de vitaminas, minerales, enzimas y antioxidantes; además de tener propiedades antibacterianas y antiinflamatorias

La miel se ha utilizado durante siglos como remedio para distintos problemas de salud.

La miel se ha utilizado durante siglos como remedio para distintos problemas de salud. / E. Elements

La miel gallega está entre las mejor valoradas del mundo. Es un producto natural y fresco que en este territorio se produce de forma artesanal desde hace cientos de años. El cambio climático, los incendios, la velutina y el ácaro de la varroa complican cada vez más la producción de este manjar que, además de endulzar, cuenta con múltiples beneficios para la salud.

La miel se compone principalmente de azúcares simples como la glucosa y la fructosa, pero también contiene pequeñas cantidades de vitaminas, minerales, enzimas y antioxidantes. Además, tiene propiedades antibacterianas y antiinflamatorias que pueden ayudar a prevenir y tratar varias enfermedades.

Su consumo diario moderado (una cucharadita pequeña) puede ayudar a prevenir y tratar algunas enfermedades, así como a mejorar la calidad del sueño y controlar el peso. Eso sí, es importante tener en cuenta que la miel debe consumirse con moderación, ya que es alta en calorías y puede aumentar los niveles de azúcar en la sangre en personas con diabetes.

Beneficios de la miel para la salud

La miel es uno de los productos naturales con más beneficios para nuestra salud. Durante siglos, ha sido utilizada en distintos tratamientos por sus cualidades antibacterianas y antiinflamatorias —¿a quién no le han dado miel por estar malo de la garganta?—, pero la medicina moderna no descarta sus beneficios; los confirma:

  • Propiedades antioxidantes: antioxidantes como los polifenoles, ayudan a proteger las células del cuerpo del daño causado por los radicales libres, elementos que pueden contribuir al desarrollo de enfermedades crónicas como el cáncer y las enfermedades del corazón.
  • Alivia la tos y el dolor de garganta: sus propiedades antibacterianas y antiinflamatorias ayudan a reducir la irritación en la garganta y aliviar la tos.
  • Mejora la digestión: ayuda a aliviar la acidez estomacal y la indigestión, así como a prevenir la aparición de úlceras gástricas. También tiene propiedades prebióticas, que pueden ayudar a promover el crecimiento de bacterias saludables en el intestino.
  • Fortalece el sistema inmunológico: contiene compuestos antibacterianos y antivirales que pueden ayudar a fortalecer el sistema inmunológico y prevenir enfermedades.
  • Mejora la calidad del sueño: aumenta la liberación de serotonina, un neurotransmisor que ayuda a regular el sueño y el estado de ánimo. Además, reduce el estrés y la ansiedad.
  • Ayuda a controlar el peso: aunque es alta en calorías, puede ayudar a reducir los niveles de azúcar en sangre y aumentar la sensación de saciedad, lo que puede ayudar a controlar el apetito.

¿Es buena para el hígado?

Nuestro hígado se encarga de desintoxicar el cuerpo, almacenar vitaminas y minerales o producir bilis entre otras funciones. Sin embargo, es uno de los grandes olvidados a la hora de pensar en cuidar de nuestra salud y la miel puede ayudarnos a protegerlo.

El consumo de miel puede reducir uno de los marcadores clave de la enfermedad del hígado graso no alcohólico EHGNA, una de las patologías hepáticas más comunes en el mundo. El consumo de miel favorece la disminución de los niveles de grasa en el hígado e incluso desacelera la progresión de la enfermedad en quienes ya lo padecen.

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