Desde hace menos de una década los niños ya son vacunados contra la varicela. Por eso, muchos de los que estén leyendo estas líneas hayan tenido esta enfermedad en su infancia. 

Pues bien, el virus que la provoca, el virus de la varicela-zoster, no desaparece de nuestro organismo cuando superamos la infección, sino que queda latente, inactivo. Y cuando se reactiva provoca el herpes zoster

Esta reactivación no reviste gravedad, pero afecta a la piel y a los nervios periféricos causando ampollas muy dolorosas. 

Esta patología es llamada popularmente como ‘culebrilla’ porque, como explica el doctor Pedro Rodríguez, dermatólogo de Ruber Internacional Centro Médico Masó y de Clínica Dermatológica Internacional (CDI) “cuando se reactiva lo hace en forma de ampollas que tienen una disposición lineal, simulando una culebra”.  

Como explica este especialista “no hay datos claros de prevalencia, pero se estima que un 30% de la población pasará el herpes zoster a lo largo de su vida, normalmente después de los 60 años”. 

Y sí. Cualquiera que haya tenido la varicela en su infancia puede desarrollar un herpes zoster.

Síntomas del herpes zoster 

La principal molestia que causa esta patología es el dolor.

Un dolor que, como describe el doctor Pedro Rodríguez “es muy característico, de tipo quemazón, y que comienza antes de la aparición de las ampollas”. 

Y es que la quemazón, el ardor, el hormigueo, se empieza a notar en torno a 10 o 20 días antes de que aparezcan las lesiones en la piel.

En esta fase aparecen ampollas con contenido de color claro, que se pueden trasformar en pústulas. 

El paciente sufrirá estas lesiones durante 3 o 7 días, a partir de los cuales las ampollas se secarán y se convertirán en costras. 

¿Dónde se suele localizar?

Pues según la Fundación Piel Sana, en más de la mitad de los casos aparece en el tórax, aunque pude hacerlo en cualquier localización cutánea, en las mucosas e incluso en los ojos. 

El herpes zoster oftálmico se produce cuando el virus afecta a “la primera rama del nervio trigémino (V par) que provoca lagrimeo y fotofobia”, explican desde la Fundación.

Cuando el herpes produce ampollas en la punta de la nariz el especialista debe valorar si hay afectación a los ojos

“El diagnóstico es clínico, es decir, suele ser suficiente con la inspección de las lesiones por un médico experimentado, pero en ocasiones necesitamos confirmarlo con una PCR del líquido de las ampollas”, explica el doctor Pedro Rodríguez.  

Afortunadamente, existen antirretrovirales para tratar esta patología. Eso sí, los especialistas en dermatología recomiendan que “el tratamiento se inicie en las primeras 72 horas desde la aparición de las lesiones”.

Factores de riesgo

El principal factor de riesgo es haber padecido la varicela en la infancia, puesto que el virus ya va a quedarse en el organismo.

Y aunque no todo el mundo que haya tenido varicela va a desarrollar herpes, hay determinadas circunstancias que van a favorecerlo

  • Ser mayor de 50 años. 
  • Pacientes inmunodeprimidos a causa de otras enfermedades (por ejemplo, VIH), pacientes oncológicos, o personas trasplantadas tratadas con fármacos destinados a evitar rechazos. 

¿Se contagia el herpes zoster?

No. El herpes zoster no se contagia.

Lo que si puede ocurrir es que si no hemos tenido la varicela o no estamos vacunados contra ella y entramos en contacto con las secreciones producidas por las ampollas desarrollemos la varicela, no el herpes.

Vacunarse contra la varicela no elimina la probabilidad de tener herpes zoster pero si reduce el riesgo de desarrollarlo.

Neuralgia posherpética, una complicación de la 'culebrilla'

Como ya hemos dicho no se trata de una patología grave. Pero en algunas ocasiones pueden aparecer complicaciones como la neuralgia posherpética. 

“Una complicación frecuente del herpes zoster, es un dolor, llamado neuropático, que permanece durante muchos meses. No es grave pero afecta mucho a la calidad de vida ya que es un dolor de intensidad elevada que no desaparece”, explica el dermatólogo de la Clínica Dermatológica Internacional (CDI).  

Vacunas contra el herpes zoster: cuándo y para quién 

Ya prácticamente todos los niños reciben la vacuna contra la varicela.

Y aunque como explica el dermatólogo Pedro Rodríguez, esta vacuna “no confiere una resistencia total al herpes zoster, los niños vacunados contra la varicela tienen menos riesgo de desarrollar un herpes en el futuro”.

Para los mayores que no recibieron esta inmunidad en la actualidad hay “2 tipos de vacunas, una viva y otra recombinante, que difieren ligeramente en su eficacia ya que la recombinante parece más eficaz, sobre todo en los pacientes mayores de 70 años”, explica Rodríguez.  

Ahora mismo, la vacunación con estas vacunas no está recomendada ni a los niños ni los adultos sanos. 

El Ministerio de Sanidad establece que la vacuna con el virus atenuado está contraindicada en personas inmunodeprimidas y sólo recomienda la vacunación con la fórmula recombinante en los siguientes casos: 

  • A paciente trasplantados con precursores hematopoyéticos (trasplante de médula, por ejemplo).
  • Pacientes trasplantados de órgano sólido o en espera de él. 
  • Infección por VIH.