Los verdaderos tés están hechos de las hojas de la planta Camellia sinensis y las diferencias de sabor y color dependen de cómo se enrollan, trituran y exponen las hojas al aire antes de secarlas.

Los tés de hierbas, como la manzanilla o el jengibre, son técnicamente tisanas o infusiones de hierbas y especias.

El té es la bebida que más se bebe en el mundo después del agua.

Incluso en los países más calurosos del mundo millones de personas juran que una tasa de humeante té es justo lo que necesitan para bajar su temperatura.

Y aunque pueda parecer contradictorio, la ciencia avala su afirmación: las bebidas calientes enfrían el cuerpo mucho más que las frías. La única condición es que el aire ambiental sea lo bastante seco para evaporar el sudor.

Pero además de esta característica, las numerosas investigaciones que se han hecho sobre sus beneficios para la salud sugieren que son abundantes y muy variados.

Los concretan especialmente en que disminuyen el riesgo de estas enfermedades:

  • Deterioro cognitivo
  • Glaucoma
  • Enfermedades cardíacas
  • Derrames cerebrales
  • Diabetes tipo 2.

¿Cuál es el tipo más saludable de té?

Los nutricionistas consideran que la respuesta es muy simple: Todos ellos.

Ya sea té negro, té verde, té rojo o el muy valorado té blanco, esta bebida nos ayuda a aumentar la ingesta de compuestos vegetales que siempre son muy recomendables para combatir enfermedades.

¡Y además no tiene calorías!

Según un estudio del profesor de nutrición en la Universidad de Tufts (cerca de Boston), Jeffrey Blumberg:

  • «En Estados Unidos los bebedores de té tienen la mayor ingesta de flavonoides. Y los consiguen de una manera sencilla, disfrutando de una bebida sabrosa, aromática y saludable».

¿Qué son los flavonoides?

Por si alguien no lo sabe, son un grupo de químicos vegetales (fitonutrientes) que se encuentran en muchas frutas, verduras y especias. Hay hasta 6.000 tipos y son en parte responsables de los intensos colores de las frutas y verduras.

Pero por lo que respecta a nuestra salud, son importantes porque son poderosos antioxidantes, con características antiinflamatorias que asisten al sistema inmunológico.

Y además, históricamente se han utilizado en la medicina tradicional china para la protección cutánea, mejorar la función cerebral y regular la presión arterial y el azúcar en la sangre.

En una investigación sobre la dieta en Dinamarca, que involucró a 53.048 daneses a lo largo de 23 años, descubrieron que las personas que habitualmente consumieron cantidades entre moderadas y altas de alimentos ricos en flavonoides eran menos propensas a morir de cáncer o enfermedades cardíacas.

 ¿Cuánto té deberíamos beber cada día?

Hay nutricionistas que consideran que el té podría incluso sustituir al vino como acompañante de las comidas. Y en algunas zonas del mundo es realmente así.

Pero en nuestro país no es un objetivo nada fácil de conseguir, y lo cierto es que no existe una recomendación estándar de cuánto té deberíamos beber cada día.

Algunos nutricionistas consideran que es recomendable tomar de 2 a 3 tazas diarias para notar sus beneficios. Pero la mayoría se limitan a decir que beber té es algo bueno y que deberíamos hacerlo habitualmente, dentro de lo razonable.

¿Y qué variedad es más recomendable? A continuación las analizamos una a una, cómo se elaboran y las ventajas que tienen.

Te blanco ¿Rejuvenece?

Cómo se elabora: Lo primero que hay que decir de este tipo de té es que es el más caro de todo porque se hace sólo con los tallos tiernos de la parte más alta de la planta. Por eso son los brotes más jóvenes y se cuecen y se secan rápidamente después de recogerlos, para inactivar las enzimas que causan el pardeamiento (cambio al color marrón)

Beneficios: Lo primero que se puede decir es tiene tan poca teína se puede beber durante todo el día, incluso por la noche, salvo que alguien sea muy sensible a las alteraciones del sueño.

También se considera un té especialmente relajante.

Tiene un gran poder antioxidantes que le permite neutralizar la oxidación provocada por los radicales libres, lo que podría ayudar a retrasar los primeros signos de envejecimiento.

Además, los tés blancos contienen la mayor cantidad de catequinas, un tipo de flavonoide que puede ayudar a mantener abiertos los vasos sanguíneos y ayudar al cuerpo a descomponer la grasa.

Té verde ¿Adelgaza?

Cómo se elabora: las hojas frescas se recogen y se cuecen al vapor inmediatamente para que conserven su color verde. (El té Oolong, que se encuentra entre un té verde y un té negro, se expone brevemente al oxígeno antes de cocinarse al vapor).

Beneficios: El té verde es una fuente buena de los compuestos de plantas llamados catequinas, la mayoría de los cuales son galato de epigalocatequina (EGCG), que se ha encontrado en estudios para reducir el colesterol LDL (malo). Y también puede ayudar a contrarrestar la inflamación en el cuerpo.

Según una investigación de la Universidad de Purdue (Wisconsin), si te gusta el limón, exprimir una rodaja sobre el té verde puede ayudar a que sus compuestos beneficiosos sobrevivan a la digestión.

Ha habido cierta preocupación de que una ingesta elevada de catequinas pueda causar daño hepático.

Pero recientemente, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) publicó un informe sobre la seguridad de las catequinas del té verde. Y en sus conclusiones afirma que como bebida son generalmente seguras, incluso para quien bebe mucho té verde.

Sin embargo, no se aplica el mismo criterio a los suplementos de extracto de té verde, tan “cacareados” como ideales para perder peso.

Algunos estudios los relacionan directamente con el daño hepático, aunque los expertos de la EFSA no encontraron indicios de lesiones hepáticas para dosis inferiores a 800 mg.

Con todo, los expertos afirmaron que no hay datos suficientes para recomendar una dosis segura de los suplementos. Y acaban por decir que lo más recomendable es no tomarlos.

Porque además, aseguran, hay muy poca evidencia de que realmente hagan lo que dicen que hace: adelgazar.

Té rojo ¿Cuida los dientes?

Cómo se elabora: Es originario de la región china de Pu Erh, en Yunnan, también conocida como la "Región de la Eterna Primavera".

Este tipo de té se elabora siguiendo una antigua tradición que recoge las hojas de te verde y, después de dejarlas fermentar, las mete en barricas de bambú durante al menos 2 años. Y así es como adquiere ese color terroso o rojizo.

Beneficios: Los extractos de plantas y fitoquímicos que están especialmente presentes en este tipo de té, tienen la peculiaridad de que pueden inhibir que las bacterias se peguen a los dientes, con los problemas que provoca.

Por eso se dice, desde hace mucho, que el té rojo ayuda a la salud bucal, previene la caries y reduce el riesgo de gingivitis.

También tiene una acción diurética porque favorece la eliminación de toxinas de manera natural y evita la retención de líquidos. Esto también contribuye a la pérdida de peso, y por eso también está muy asociado a posibles capacidades adelgazantes.

Té negro ¿Fortalece?

Cómo se elabora: los productores de té enrollan o trituran las hojas, liberando una enzima que oxida las catequinas. La fermentación crea el rico sabor y el color oscuro de la infusión.

Beneficios: Los investigadores aseguran que el té negro ayuda a fortalecer el esqueleto. Y según un estudio japonés que involucró a 498 mujeres durante cinco años, las mujeres posmenopáusicas que bebían té negro con regularidad tenían una mayor densidad mineral ósea en la columna lumbar y la cadera.

Otro informe publicado en 2018 en la revista Biomedicine and Pharmacotherapy, asegura que existe una cierta evidencia de que el té negro puede ayudar a proteger contra los ataques cardíacos.

Posiblemente esto se deba a que los polifenoles del té negro ayudan a relajar los vasos sanguíneos, lo que evita que se contraigan.

Un aviso: agregar el chorrito de leche con el que tantas veces se acompaña al té negro no es la mejor idea. Porque las proteínas de la leche pueden unirse con algunos de los compuestos beneficiosos del té negro y reducir la capacidad del cuerpo para absorberlos.

4 cuestiones que debe saber

• Todos los tés contienen cafeína de forma natural. El negro es el que más tiene (72 mg en unos 350 gramos) y aproximadamente es la mitad que el café.

• La Organización Mundial de la Salud ha clasificado las bebidas muy calientes (70 grados o más) como posibles carcinógenos. Y aunque las bebidas generalmente no se sirven tan calientes, no está de más saberlo y dejar que el té se enfríe un poquito antes de beberlo.

• El té helado descafeinado y casero tienen menos compuestos beneficiosos debido al proceso de descafeinar o diluir con hielo. Si quiere mantener sus ventajas, lo más recomendable sería duplicar la cantidad de té para compensar la diferencia, sugiere el científico Jeffrey Blumberg.

• Tenga cuidado con las bebidas azucaradas de té porque suelen tener una gran cantidad de azúcar y muchísimas calorías.