Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

El problema de piel que afecta a los niños en las piscinas: qué es la pupitis

Esta afectación de la piel es un padecimiento común del verano y muchos padres lo desconocen

Esta afectación es común en los niños cuando pasan mucho tiempo en la piscina.

Esta afectación es común en los niños cuando pasan mucho tiempo en la piscina. / EP

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

Con la llegada del verano y de las vacaciones de los más pequeños, a los padres se les multiplican las preocupaciones. Desde los malabares para conseguir la conciliación con los colegios cerrados, hasta encontrar el lugar ideal de vacaciones al que ir con niños.

Jugar en la piscina es una de las actividades favoritas de los niños en verano, pero a veces pueden ser un quebradero de cabeza para las madres y padres. A la vigilancia habitual que exigen lugares como playas o piscinas, se le suman las enfermedades propias de la época estival.

El pediatra y divulgador, Francisco Recio Valcarce (frpediatra), comparte en un post a través de su cuenta de Instagram algunas claves sobre una afectación común en los niños durante el verano: la pulpitis de la piscina.

Qué es la pulpitis y cómo tratarla

La dermatitis palmar juvenil o pulpitis de las piscinas es una patología que se manifiesta en forma de rojeces y lesiones en las yemas de los dedos y las palmas de las manos.

Este padecimiento, según explica el pediatra, está «provocada por el roce constante de la piel húmeda de las manos con superficies rugosas de las piscinas». Se trata de una «dermatitis irritativa» que puede llegar a causar dolor.

El divulgador señala que la pulpitis «es más frecuente en niños pequeños que en adolescentes» y que se relacionan con pieles de tendencia atópica. Asimismo, Recio indica que «el signo más característico es el enrojecimiento selectivo y simétrico de las yemas de los dedos conocidas como pulpejos».

Sobre cómo tratar la pulpitis, el médico transmite tranquilidad y asevera: «Se trata de una patología leve y autolimitada que suele desaparecer sin tratamiento». En este sentido, basta con «cesar las actividades en la piscina» o aplicar cremas hidratantes si las molestias persisten.

Recio asegura que para prevenir su aparición, lo mejor es «evitar baños prolongados y jugar también fuera del agua». Ahora bien, el sanitario recomienda acudir al médico «si las molestias son muy intensas o las lesiones están muy inflamadas».

TEMAS

Tracking Pixel Contents