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Dormir mal en verano podría favorecer el aumento de peso: «Se puede generar un desequilibrio hormonal»

Los médicos explican cómo el descanso influye en nuestro cuerpo

Un mujer durmiendo.

Un mujer durmiendo. / Vladdeep

Durante el verano es probable que no descanses todo lo bien que deberías. Las horas de exposición solar aumentan, la rutina se descontrola con las vacaciones y el calor impide muchas veces conciliar el sueño una vez conseguimos dar con nuestro cuerpo en la cama.

Además de las consecuencias que esto tiene sobre nuestro rendimiento, algo que nos preocupa especialmente cuando todavía no disfrutamos de los ansiados días libres, los médicos apuntan hacia esta falta de descanso durante el verano como un factor que influye también en nuestro peso.

Y es que cuidar la línea no tiene solo que ver con lo que comemos. Expertos del hospital Vithas Málaga consultados por Europa Press apuntan que dormir bien sería una clave aún «desconocida» a la hora de mantenernos en un peso saludable. Todo por los ritmos circadianos.

Relación entre dormir y el peso

El reloj biológico interno, conocido como ritmo circadiano, de cada uno de nosotros se altera bastante con la llegada del verano. Y este sistema, que regula una variedad de funciones fisiológicas a lo largo de un ciclo de aproximadamente 24 horas, juega un papel crucial en el metabolismo.

«Los ritmos circadianos influyen en la liberación de hormonas clave que regulan el apetito, el metabolismo de la glucosa y el almacenamiento de grasa», explica el doctor Rida Nagib Raya, endocrino en Vithas Málaga. Los ritmos circadianos desempeñan un papel crucial en el metabolismo y la digestión y pueden llegar a derivar en patologías como la diabetes 2.

De este modo, cuando estos ritmos se ven alterados por «horarios irregulares de sueño, exposición lumínica inusual o incluso las comidas a deshora, se puede generar un desequilibrio hormonal que dificulta el mantenimiento de un peso saludable e incluso favorece el aumento de peso».

Por otro lado, una de las conexiones más importantes entre el sueño y el peso radica en la regulación de dos hormonas fundamentales: la leptina y la grelina.La primera envía señales de saciedad al cerebro cuando hemos comido suficiente, mientras que la otra estimula el apetito.

Diversos estudios, según recoge Europa Press, demuestran que la privación crónica de sueño puede llevar a un aumento de la grelina, lo que se traduce en una mayor sensación de hambre y, consecuentemente, en un mayor consumo de calorías.

«Durante el verano es común que las personas se acuesten más tarde y duerman menos horas debido a las actividades sociales, las temperaturas elevadas o la mayor exposición a luz artificial por la noche», apunta el endocrino.

Cómo descansar mejor en verano

El doctor Raya expone que para regular el ritmo circadiano se recomienda exponerse a la luz solar durante el día, «buscando pasar tiempo al aire libre durante las horas de luz solar».

Asimismo, recomienda mantener una rutina de ejercicio regular, «dado que la actividad física puede mejorar la calidad del sueño, si bien se debe evitar el ejercicio intenso cerca de la hora de acostarse».

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