Los langostinos y las gambas son uno de los platos más recurridos durante las celebraciones. Un mariscos que gusta a casi todo el mundo pero que, debido a su elevado precio, no solemos consumir todo lo que a lo mejor nos gustaría.

Además de por su sabor, se recomienda su consumo porque son una gran fuente de proteínas. Tiene la capacidad de saciarnos y no tiene demasiadas calorías.

Si hay algo que nos gusta de comer langostinos es chupar las cabezas. El hecho de que esta práctica se haya convertido en tan habitual, ha provocado que ni se nos pase por la mente que esto podía ser perjudicial para la salud.

Tanto los langostinos como las gambas son alimentos muy ricos en ácidos grasos como el omega 3. Pero a lo que no escapan es a contener un alto nivel colesterol, y especialmente la cabeza. Por esta razón, si chupamos la cabeza, estaremos incrementando el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares propiciadas por tener una gran cantidad de colesterol en el cuerpo.