Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Luis Solano | Editor vigués de Libros del asteroide

“El mejor dispositivo para leer sin distraerse es el libro en papel”

“Hay una nueva generación de libreros independientes que realizan una labor cultural brillantísima; son auténticos héroes”

Luis Solano, editor de Libros del Asteroide. Miguel G. De la Fuente

En sus quince años de existencia, Libros del Asteroide se ha consolidado como una de las “grandes” pequeñas editoriales de España. Su editor, el vigués Luis Solano, destaca el importante papel que juegan hoy en día los sellos independientes, pero también la nueva generación de libreros, al frente de “pequeñas librerías, militantes, que realizan una labor cultural brillantísima”. Solano apuesta por la calidad literaria a la hora de publicar y es optimista sobre el futuro del libro en papel, “el mejor dispositivo para concentrarnos en la lectura y evitar distracciones”.

–Libros del Asteroide acaba de editar las obras completas de Manuel Chaves Nogales, autor del que ya había publicado varias obras. ¿Por qué esa apuesta por el escritor y periodista sevillano?

–De Chaves habíamos publicado ya sus cinco libros más importantes, empezando por “El maestro Juan Martínez que estaba allí”, que publicamos en 2007. A raíz de ese primer libro se forjó una relación muy estrecha con los herederos del autor en la difusión de su obra. Siendo la editorial que más libros suyos tiene en el catálogo era natural que las obras completas las editáramos también nosotros y la Diputación de Sevilla, que se encargó de la primera edición de la obra completa en el año 93.

–¿A qué se debe que su figura y sus obras apenas sean conocidas en España?

–Me parece que era apenas conocido hace 15 años, pero hoy en día no es el caso. Era poco conocido por haber sido alguien despreciado tanto por los ganadores como por los perdedores de la guerra civil, apestado para unos y para otros.

–En su labor como editor, ¿qué criterios priman a la hora de publicar una novela o un ensayo?

–Intento no pensar en términos de géneros, intento pensar en términos de calidad literaria y de interés. No creo que los lectores entren en una librería pensando en un género en concreto, creo que entran pensando en llevarse un buen libro.

–Libros del Asteroide ha cumplido quince años de vida, en los que ha publicado unos 250 títulos. ¿De qué se siente más orgulloso?

–En primer lugar, de todos los libros que hemos publicado, en la confianza que han tenido los autores con nosotros. Y, en segundo lugar, en haber creado una marca editorial de la que los lectores se puedan fiar, en que haya lectores que digan que compran los libros que publicamos porque se fían de nuestro criterio.

–Uno de los motivos que le llevaron a crear la editorial fue el de dar a conocer obras fundamentales de la narrativa del siglo XX que no habían sido traducidas al castellano. ¿Podría citar alguno de los autores mejor recibidos por los lectores españoles?

–Nancy Mitford, Robertson Davies, Graham Greene, Wallace Stegne o Agota Kristof, entre otros.

–¿Es cierto que el confinamiento por la pandemia de coronavirus ha hecho que muchas personas redescubran la afición por la lectura?

–Por la lectura y la repostería, parece. El confinamiento ha hecho que la gente se recoja, creo que eso no es malo, pero me recuerda un poco a lo de “la letra con sangre entra”, cuando yo creo que lo que hay que hacer para aumentar los índices de lectura es crear lectores en los colegios, no impedir que la gente salga a la calle o vea a sus amigos.

–¿Y qué habría que hacer en los colegios para fomentar la lectura?

–Para el sector editorial es fundamental que se generen nuevos lectores, y eso depende de los colegios. Me asombra que no tengamos claro que la lectura es una herramienta fundamental en la educación, que al final los niños sólo tienen que a aprender a dominar el lenguaje y las matemáticas, y el resto es accesorio. Pero las leyes educativas se olvidan de lo esencial y abrazan lo accesorio, y cambian cada tres años, además. Es lamentable que hoy en día se enseñe antes emprendimiento empresarial que literatura. Así nos va. ¿De verdad podemos pensar que es mejor enseñar a alguien de 14 años eso que a leer y expresarse bien a través del lenguaje?

–En el mundo editorial se están dando dos fenómenos en apariencia contradictorios: la fusión de las grandes empresas y la aparición de pequeños sellos independientes. ¿Qué papel están jugando las pequeñas editoriales en nuestro país?

–Son unos agentes culturales importantísimos, que generan una riqueza literaria brutal. Diría lo mismo del tejido de librerías independientes, sin las que esa riqueza editorial tampoco sería posible.

–¿Y podrán sobrevivir esas pequeñas librerías ante el empuje de las grandes distribuidoras como Amazon?

–En los últimos 15 años se ha producido un fenómeno muy peculiar en el tejido librero. Contrariamente a lo que se pensaba entonces, han ido desapareciendo las librerías medianas y las cadenas de librerías no han aumentado su cuota de mercado. Y ha aparecido una nueva generación de libreros independientes que ha renovado el panorama librero. Son librerías pequeñas, militantes, que realizan una labor cultural brillantísima, con una programación sostenida, tan interesante o más que la que se hace con dinero público. Para mí son auténticos héroes y deberían recibir por parte de la administración ayudas por la labor cultural que realizan, o al menos tener acceso a ciertos beneficios fiscales. La mayoría no son únicamente comercios, muchas de las cosas interesantes que pasan cada día en las ciudades españolas pasan precisamente en las librerías.

–¿Y qué opina de la venta de libros a través de internet?–

La cara b de este nuevo panorama de libreros independientes es el crecimiento de la venta de libros a través de internet, que es más bien un crecimiento duopolístico en el mejor de los casos. En cualquier caso, iniciativas como la de todostuslibros.com van en la buena dirección: conseguir que los libreros independientes también se beneficien de la venta online.

–Diga la verdad, ¿el nombre de Libros del Asteroide es un homenaje a “El Principito” o lo eligió porque es un cuerpo celeste más pequeño que un Planeta (editorial en la que había trabajado antes)?

–Sin comentarios (risas).

–¿Es optimista sobre la supervivencia del libro de papel o cree que desaparecerá en un futuro próximo por el empuje del libro digital?

–Soy optimista respecto a la lectura. Y creo que la lectura es una experiencia que requiere desconexión; su hábitat natural es un dispositivo que nos ayude a concentrarnos y nos evite distracciones: ahora mismo no se me ocurre mejor dispositivo para ello que el libro en papel.

–Como vigués, ¿qué opina del “boom” de la novela negra en Galicia, ambientada sobre todo en Vigo y su entorno?

–Estoy muy orgulloso de ver cómo la ciudad se ha convertido en un personaje literario más, y muy agradecido a los autores que lo han conseguido, en especial al gran Domingo Villar, que espero no vuelva a hacernos esperar diez años entre libro y libro.

Compartir el artículo

stats