Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Viaje al saber

El académico Sánchez Ron publica una magistral historia de la ciencia en España, desde San Isidoro a Cajal o Severo Ochoa, entre otros imprescindibles

José Manuel Sánchez Ron. // Mireya Sánchez Gómez

A lo largo de los siglos no han faltado españoles capaces de apreciar el valor de la ciencia, entendida como un sueño al que merece la pena dedicarse, por su valor intrínseco, como el mejor instrumento que disponemos para entender todo lo que nos rodea, pero también por su innegable utilidad para facilitarnos la vida. En esta obra monumental, tan esperada como necesitada, el profesor y miembro de la Real Academia Española José Manuel Sánchez Ron, Premio Nacional de Ensayo 2015, analiza e interpreta la historia de la ciencia que se hizo en España desde el siglo VII, desde las “Etimologias” de San Isidoro hasta la actualidad.

“Una conclusión que no quiero olvidar es que no han faltado españoles que supieran apreciar el valor de la ciencia para el bienestar y dignidad de su país. Lo que no quiere decir que hayan sido demasiado numerosos. Si este libro ayuda a que su recuerdo no se borre completamente, al menos habrá cumplido un servicio ‘de honor’”, dice Ron. Por las páginas del volumen pasa la historia de todas esas personas –y de las instituciones en que trabajaron–que, condicionadas por la situación política, económica, militar o social del momento, se dedicaron a esa ingente labor que abre las puertas al saber. Vivieron momentos de esperanza, pero también de frustración, al comprobar que sus sueños se habían perdido, que despertaban en un país que no era el que ellos habían deseado.

¿Qué pasó con la Ciencia en España? ¿Por qué se quedó rezagada tras haber sido pionera? ¿Por qué sufrió semejante decadencia y aislamiento? “La razón de Estado se impuso sobre la razón científica”, comenta el autor en varios momentos del enciclopédico trabajo. “El sabio, para dedicarse a la investigación científica, tiene que vivir en una atmósfera saturada de cultura y, sobre todo, de paz espiritual. Ni una ni otra existían en la España del siglo XVII en cantidad necesaria para que la Ciencia pudiera dar frutos sazonados. Aislados del resto de Europa, los españoles del siglo XVII vivieron al margen de la corriente cultural de ese siglo, que asumió caracteres de alud”, dice el historiador. 

No obstante, en el trayecto aparecen nombres de excelencia como Ramón y Cajal, cuyas aportaciones siguen siendo referencia en el ámbito neurocientífico, Severo Ochoa, Blas Cabrera –el gran físico amigo de Einstein– o Torres Quevedo, el genial inventor. Son solo algunos de los grandes maestros que dejaron un enorme legado al conocimiento y que figuran en esta obra enriquecedora y exhaustiva para entender el presente científico y la trayectoria histórica de la ciencia en España.  

Compartir el artículo

stats