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Lo imprevisible

Puerto escondido | María Oruña | Destino

Puerto escondido | María Oruña | Destino

Con Puerto escondido la escritora María Oruña ha tejido una tela de araña narrativa en la que la atención del lector queda atrapada desde el primer momento: un llegada, un paisaje desconocido de perfiles norteños, una herida siempre abierta, una despedida desoladora, un misterio a las puertas. Es una novela que recoge "las historias perdidas de nuestros mayores, de cómo se vivía y se sentía antes, en un pasado muy reciente y mucho más rígido y encorsetado que el nuestro. Desde pequeña, escuchaba con atención todas las anécdotas que mis abuelos cántabros me contaban, y me dejaban fascinada: unas aspiraciones y una forma de sentir muy diferentes a las de hoy; tan cerca y tan lejos".

Pero, además, Puerto escondido intenta "profundizar sobre los límites de las personas: cuando los individuos, de cualquier época y entorno social, se ven sometidos a gran presión, parecen olvidar, de forma progresiva, las conductas sociales aprendidas. En situaciones extremas, no valen los principios inculcados, ni la educación, ni la cortesía, ni el honor: sólo cuenta el instinto básico de la supervivencia. Por eso, y por recuperar las historias perdidas que antes comentaba, escogí el momento temporal de la guerra civil española para situar a los personajes de la voz del pasado de la novela".

Era consciente la autora de que se hacía necesario "someterlos a la presión de la necesidad extrema para poder sacar así a flote su verdadera esencia. Imaginé cómo podría encarar cada uno de ellos una vida miserable: algunos podrían ser conformistas, pero otros podrían ambicionar un futuro más colorido. Las personas, cuando traspasan esa fina línea de cristal entre lo convencional y lo que les exige su propio instinto de supervivencia, pueden resultar realmente aterradoras. Y lo mejor: decidí incluir a un psicópata en esta historia coral, para dibujar cómo se enfrentaría un personaje así a sus propios límites".

Le interesaba también "profundizar en la idea que un día leí en un poema de Shakespeare, y es que 'todas las historias tienen dos lados'. De ahí la dualidad -las dos voces- en la novela; en realidad, estamos explicando los mismos hechos desde dos puntos de vista diferentes, no sólo por el contexto social y cultural, sino desde el ángulo y percepción de personas educadas en valores y principios muy distintos. Nada puede justificar al asesino, pero sí podemos llegar a comprender qué le lleva a ser así".

También le interesaba resaltar la dualidad interior de las personas: "Oliver, amable, atento, con un sano humor británico, pero escondiendo dentro de sí múltiples demonios. La teniente Redondo, rígida, firme, implacable, pero con un pasado cálido que por dentro le agrieta el corazón. Todos tenemos varias versiones de nosotros mismos: en el trabajo, con la familia?"

Puerto escondido es para Oruña un libro "mestizo entre novela negra, histórica, thriller y misterio. Y esto último, para mí, es importante, porque da un poco de 'salsa' a la vida: ¡que nunca nos falte la intriga ni el misterio!". Sobre todo, si está tan bien cocinada.

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