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«‘Entre tierras’ siempre será una serie especial para mí»

Aunque ha hecho cine, la actriz se curtió en TV con títulos como «El secreto de Puente Viejo», «Gran hotel», «Sin identidad», «Velvet», «30 monedas» o «La caza»

Marisa de Dios

Barcelona

La segunda temporada de la serie de Atresplayer Entre tierras ha renovado su reparto con fichajes como Rodolfo Sancho, Silvia Abascal, Ginés García-Millán y José Pastor. La actriz que se mantiene es su protagonista, Megan Montaner.

Su personaje, María, empieza la segunda temporada de Entre tierras 20 años después de la muerte de su marido, Manuel. ¿Cómo diría que ha evolucionado el personaje?

Imagínate, ¡es que han pasado 20 años! Ahora tiene dos hijos ya mayores y con su hija mantiene un conflicto permanente. Además, María es una mujer que siempre ha demostrado una gran perseverancia. Es un personaje que ha evolucionado mucho más de lo que pudimos ver en la primera temporada.

También se le ha agriado el carácter. Porque cuando Varela (Ginés García-Millán), su nuevo vecino, la conoce lo primero que dice es: «¡Vaya genio que tiene!».

Claro. Son forasteros que llegan e invaden su propiedad y ella piensa: ¿Pero aquí qué está pasando? Ve que están cambiando los tiempos, que el trabajo en el campo se está modernizando con la llegada de este hombre, y eso desde luego no le hace ninguna gracia. Por los tiempos que le tocó vivir, María es una persona desconfiada. Desde que era muy joven tuvo que pasar por situaciones muy duras: un matrimonio por poderes que no quería y que luego, por suerte, terminó convirtiéndose en una relación bonita. Pero después enviuda y tiene que seguir sosteniéndolo todo. Eso tampoco es algo que te alegre mucho.

En esta temporada también hay alguna muerte. ¿Cree que la serie adopta un tono más de thriller?

Puede ser. En esta temporada pasan muchísimas cosas. Se abren muchos más frentes. La primera era más la historia de cómo una mujer se sacrifica por su familia, y ahora aparecen muchos más matices. Hablamos de la familia, del campo, de la modernización del trabajo, de la culpa que siente por la ausencia de la persona que más feliz la hacía, su marido… También aparecen nuevos estímulos que le obligan a enfrentarse a esa culpa cuando empieza a sentir cosas que quizá no están bien vistas para ella.

Porque María, a pesar de los 20 años que lleva viuda, sigue sintiéndose culpable por volver a sentir algo por alguien.

Sí, yo creo que para nada lo ha superado. Cuando se encuentra con esta persona que empieza a removerle cosas, no solo está el recuerdo de su vida con Manuel, sino que además esta persona tiene una pareja que resulta ser una mujer maravillosa y que, para colmo, padece una enfermedad. Todo se vuelve muy complicado. Al final somos personas y de repente pueden aparecer sentimientos que no esperábamos. Eso la hace sentirse muy culpable y para atravesarlo tendrá que lidiar con muchas emociones.

¿Cree que la serie representa bien los problemas del campo?

Sí, creo que la serie los representa bien porque los muestra de forma a la época y a los cambios que se estaban viviendo en ese momento. El entorno rural no es solo un escenario, sino que los ritmos del lugar, los colores, el silencio, incluso el abandono que a veces también lo caracteriza influyen directamente en los personajes. Refleja bien las dinámicas propias de los pueblos pequeños, las rutinas muy marcadas, el peso del paso del tiempo y cierta desconfianza hacia lo nuevo. Todo eso se ve en personajes como el de María, que después de tantos años allí no es especialmente abierta con la llegada de los nuevos vecinos y sus ideas.

¿Esta serie será siempre especial porque la primera temporada la rodó embarazada?

Desde luego, es un recuerdo precioso. Ahora que se acercaba el estreno de la segunda temporada he vuelto a ver la primera y me impresiona la cantidad de primeros planos que tengo. Me da mucha ternura recordar ese momento por todo lo que estaba viviendo. Fue un rodaje duro, por el embarazo, las hormonas, el cansancio… y además era una serie de rodaje exigente, con frío, calor y muchas localizaciones. Pero estuve muy arropada y sacar adelante el proyecto mientras esperaba a mi hijo fue algo muy bonito. «Entre tierras» siempre será una serie especial para mí. Y en esta segunda temporada, igual, con la incorporación de nuevos compañeros.

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