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ciclocross | Mundial

La costumbre de Van der Poel

El holandés deshace el empate con Eric de Vlaeminck y se convierte en el ciclista con más entorchados mundiales de la historia

Van der Poel celebra su victoria. |  Efe

Van der Poel celebra su victoria. | Efe

sergi lópez egea

Las carreras de ciclocrós con Mathieu van der Poel en concurso apenas duran poco más de una vuelta. Da igual que haya ocho, como este domingo en el Mundial de Hulst (Países Bajos), el oro ya está vendido en poco más de tres kilómetros de combate. Lo lanza su joven compañero de selección y equipo Tibor del Grosso y comienza una cabalgada enorme hacia el octavo título de campeón del mundo, lo nunca visto y sólo al alcance del nieto más famoso del mundo del ciclismo.

Nadie había ganado ocho títulos de campeón del mundo, desde que se inventó el ciclocrós hacia 1902 como una técnica de entrenamiento invernal de ciclismo. Eric de Vlaeminck, estrella del barro, los tablones y las escaleras en la década de los 60 y 70 del siglo pasado, había llegado hasta los siete títulos, récord que Van der Poel igualó el año pasado para batirlo este domingo ante apasionados espectadores neerlandeses, en un Mundial que volvió a ser territorio exclusivo de ciclistas de los Países Bajos frente a corredores flamencos, siempre con la mirada atenta del alicantino Felipe Orts, que al final se apuntó una meritoria séptima plaza en una temporada magnífica del corredor de La Vila Joiosa, que subió dos veces al podio de la Copa del Mundo. También rompió el dominio flamenco y neerlandés el italiano Filippo Fontana, que acabó en quinto lugar.

Antes de finalizar la primera vuelta ya comenzó a quedar la carrera del Mundial vista para sentencia. Un hombre solo en solitario, cómo no Van der Poel, y otros dos en su persecución para cerrar el podio del Mundial; el belga Thibau Nys (bronce) y el neerlandés Del Grosso (plata)

Con 31 años recién cumplido disfrutó ante los paisanos, que lo animaban en cada vuelta, como si fuese un entrenamiento de cara a las próximas citas, ya sobre asfalto y sin barro, que aguardan a Van der Poel, en una temporada de clásicas que comienza en la Milán-San Remo (21 de marzo) para proseguir luego con el Tour de Flandes y la París-Roubaix, allí siempre en intenso duelo con Tadej Pogacar. De hecho, el año pasado Van der Poel se convirtió en el único mortal capaz de batir a Pogacar (Milán-San Remo, Roubaix y un esprint en el Tour).

Van der Poel, nieto de Poulidor, lleva ya 24 victorias consecutivas en pruebas de la Copa del Mundo. Y, por si fuera poco, suma 51 triunfos en la Copa del Mundo donde ya ha superado a otro mito de la disciplina, el belga Sven Nys, padre de Thibau Nys, que alcanzó en su etapa profesional, a principios de este siglo, la cifra de 50 victorias.

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