12 de marzo de 2011
12.03.2011

Begoña Villamarín, presentadora en Japón: "Lo paso mal pero gracias a Dios estoy aquí"

Lleva siete meses en Nigrán tras dejar en la isla a su tío y a amigos que "están bien"

12.03.2011 | 02:25
Begoña Villamarín en Playa América, Nigrán. // José Lores

Al igual que medio mundo, Begoña Villamarín se despertó con la trágica noticia, escasas horas después de que se produjese el terremoto. El temblor no la cogió en Tokio, donde trabajó durante seis años como presentadora para la televisión pública nipona (NHK), sino en Playa América (Nigrán), donde vive desde hace siete meses. "Lo primero que hice al enterarme del seísmo fue intentar ponerme en contacto con mi tío y mis amigos, primero vía telefónica y luego a través de facebook porque las líneas no funcionaban o estaban saturadas", narra.
Fueron momentos de incertidumbre pero afortunadamente, tanto el hermano de su madre, César Fraga, que vive en Oita (al sur de Japón) como sus compañeros de Tokio están bien. Sin embargo, en la tarde de ayer, Begoña aún no había recibido contestación de sus amigos de Sendai, una de las ciudades más castigadas por el terremoto y en cuya universidad Villamarín estudió japonés durante año y medio, hace más de una década. "Es muy difícil localizar a la gente de allí porque no hay electricidad y si no tienen un teléfono específico es difícil que dejen algún mensaje en las redes sociales", afirma.
La joven de 35 años asegura que los temblores son muy frecuentes en Japón por lo que todo está muy preparado. "Yo he vivido muchos pero no uno tan gordo como este. Aunque mucho antes de que yo llegase a Japón la gente comentaba que un día llegaría un gran terremoto", afirma, y agrega: "Los cogió desprevenidos pero llevaban mucho tiempo esperándolo".
La anunciada catástrofe se produjo siete meses después de que Begoña decidiese regresar a su tierra natal. "Es una situación muy triste, estoy pasándolo mal pero gracias a Dios estoy aquí". No obstante, no fueron los seísmos los que la empujaron a volver. "Al principio te asustan mucho pero llegas a acostumbrarte. Si he vuelto es por cuestiones familiares", declara.
Por el momento, aunque confiesa que le encanta Japón y su cultura "y estaba muy integrada", la traductora no tiene pensado establecerse de nuevo en la isla. "Galicia es mi tierra y Japón mi segunda patria y me encantaría conseguir un trabajo aquí que me permitiese volver a menudo", expresa. En la actualidad, está pendiente de un nuevo proyecto, esta vez en su lugar de origen. "Estaría relacionado con Japón", avanza.

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