20 de marzo de 2020
20.03.2020

A misa con mascarilla y sin comulgar

Las iglesias mantienen los oficios privados. Santa María no descarta una ceremonia de invocación a San Roque y San Sebastián, protectores de la ciudad frente a las epidemias

20.03.2020 | 01:39

"La Iglesia no se cierra, puede incluso cerrarse el edificio, pero la Iglesia con mayúsculas no". Javier Porro, párroco de Santa María, animaba ayer así a la oración en familia en cada hogar, en una jornada en la que las iglesias de Pontevedra solo mantuvieron los oficios privados, la atención a enfermos y las confesiones.

"Son los sacramentos que se pueden realizar", recuerda el sacerdote, "siempre y cuando se guarden las medidas de distancia y de higiene que se han dictado". El párroco encabezó en la basílica uno de esos oficios privados autorizados por los obispos, en el que participó apenas una decena de fieles, varios de ellos con mascarillas y guantes.

A propósito de la propuesta sugerida por algunos fieles en las redes sociales sobre la renovación de la invocación de Pontevedra a San Sebastián y San Roque (las dos intercesiones a las que recurrió históricamente la ciudad durante las epidemias), el párroco no descartó una celebración religiosa que canalice esa petición.

"Es posible", confirmó a FARO, "siempre que sea, primero, un acto hecho desde la fe en Dios, porque nosotros acudimos a los santos no por ellos en sí, sino como intercesores. Es lo que hacemos habitualmente, los sacerdotes celebramos misas privadas y si en algún momento se acude a la intercesión de San Roque y San Sebastián sería posible".

El segundo requisito, añade Javier Porro, "que sea un acto que realmente lo pida la gente, que haya una demanda y personas que sientan que eso realmente nos puede ayudar en la fe, ayudar a superar esta circunstancia adversa tan complicada".

Se descartan en todo caso ritos como "una procesión con gran afluencia de gente o una misa masiva, todo ese tipo de cosas que pongan en riesgo las medidas preventivas", indica el párroco.

En su parroquia "no se da la comunión, porque sería un momento de riesgo dado que los fieles se acercan y el propio sacerdote podría estar contaminando" pero si se facilita que la iglesia "esté abierta, para que las personas puedan acercarse a rezar. Y en todo caso una cosa es que el edificio esté cerrado y otra que la Iglesia no esté de guardia".

Animó a recordar en este sentido a quienes habitualmente "no están en primera línea, como las personas que están en la calle" y "llevar la oración a cada hogar, me consta que hay familias que están rezando a las 12, o a media tarde, lo hacen para que Dios conforte a los sanitarios, a las personas que están trabajando, a nuestras autoridades, y también para que nos ayude a nosotros a ser generosos y pensar en otros, por ejemplo en quienes tienen que cuidar de personas dependientes o en quienes están solos".

Salvo las escasas misas privadas, visitas a enfermos y confesiones, los templos de Pontevedra han limitado al mínimo los oficios religiosos, tras la suspensión de las mismas que ordenó el Arzobispado, una resolución en la que también excluía a los fieles de cumplir este precepto.

Entierros restringidos

Los sacerdotes continúan celebrando a diario la Eucaristía y se permite el acceso de "un pequeño grupo de fieles" a los oficios en las iglesias. Asimismo, se pueden celebrar funerales pero exclusivamente según la modalidad de "celebración de las exequias sin misa".

El Arzobispado determinó que las misas exequiales "pueden ser celebradas después de esta fase crítica". Si se prefiere que se oficien en estos momentos han de ser exclusivamente "con el grupo de los familiares más allegados".

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

GALICIA EN VINOS

Galicia en Vinos

Todos los vinos de Galicia

Consulta aquí todos los vinos de las cinco denominaciones de origen de Galicia


FaroEduca