Más de un millón de personas mueren al año en el mundo por los accidentes de tráfico. Entre 20 y 50 millones resultan con lesiones. En España fueron 1.806 los fallecidos el pasado año. Unas cifras "escalofriantes", según la subdelegada del Gobierno, Maica Larriba, que llevó a la ONU a celebrar desde el año 2005 el Día Mundial en recuerdo a las víctimas de accidentes de tráfico.

Ayer, la subdelegada encabezó una concentración en recuerdo y homenaje a todos los fallecidos y heridos. Y lo hizo recordando también los datos de Galicia y de Pontevedra: Son ya 22 fallecidos en los viales interurbanos de la provincia en lo que va de año. El último de ellos un varón de 80 años arrollado el domingo en Redondela. Se trata de tres víctimas mortales más que en el anterior ejercicio, frente a los 18 que se contabilizaban en el mismo periodo de 2018. Un incremento que se produce a pesar del descenso de la accidentalidad en su conjunto, pasando de 1.126 accidentes que se registraban en 2018 a los 966 de este año. Es decir, menos accidentes pero con consecuencias lesivas más graves. Y es que mientras que se redujeron los heridos que no requirieron hospitalización (de 1.650 a 1.414), aumentaron no solo los fallecidos sino también los heridos que sí tuvieron que recibir asistencia hospitalaria: se pasó de 106 a 103.

Para la subdelegada del Gobierno, este acto sirve para responder a la necesidad de "reconocimiento público de pérdida y sufrimiento que tienen las víctimas" y subrayó lo "doloroso que es la pérdida de una vida y el efecto en todo su entorno". Larriba también subrayó que "es muy triste pensar, además, que muchos de estos accidentes eran evitables con un poco más de atención y respeto hacia las normas".

En este sentido, la jefa provincial de Tráfico de Pontevedra, Paula Yubero, resaltó que los tres principales enemigos de la seguridad vial en carretera en la provincia siguen siendo el alcohol y las drogas, la velocidad y las distracciones. Y en el caso de estas últimas, tanto Yubero como Maica Larriba volvieron a hacer especial hincapié en el uso del móvil al volante: "Ningún whatsapp o mensaje es más importante que la vida", explicó la subdelegada. Al mismo tiempo, confirmaba que el uso del teléfono portátil es "uno de los factores más importantes de distracción en carretera" y que estos despistes aparecen, cada vez más, como una de las causas más recurrentes de los accidentes en carretera.

Recordar a las víctimas

Es por ello que considera que estos actos y estos datos deben servir par recordar a las víctimas y "reflexionar". Explicó que en materia de seguridad vial "somos todos para todos" dado que "no influye solo lo que hagamos nosotros en carretera sino que influye lo que hace el conjunto de los usuarios" por lo que hizo un llamamiento a la convivencia en carretera y al respeto de las normas.

En cualquier caso, para aquellos que se resistan a cumplir la normativa, el capitán del subsector de Tráfico de Pontevedra, Leovigildo Villares, confirmó que reforzarán la presencia de la Guardia Civil en aquellos puntos más conflictivos. Villares aseguró que la presencia de los agentes en puntos en los que se celebran eventos masivos festivos está logrando un descenso de los conductores que están siendo detectados al volante a pesar de haber consumido alcohol o drogas. Insistió en que "esta vigilancia va a seguir" y destacó especialmente que se volverá a intensificar con motivo de las fiestas de Navidad y las cenas de empresa. "Donde hay más presencia nuestra lo notamos", indicó Villares, que contó reconoció que "son muchos los lugares que hay que controlar" por lo que hizo un llamamiento a la ciudadanía para que eviten y denuncien este tipo de conductas de riesgo. También insistió en la peligrosidad de atender al móvil al volante, algo que los expertos comparan ya con la conducción bajo los efectos del alcohol.

La jefa provincia de Tráfico también reconoció que aunque la accidentalidad ha descendido, el número de fallecidos creció ligeramente. No ocultó que son "cifras inadminisibles para cualquier país y provincia" al tiempo que pidió colaboración ciudadana para lograr reducir el número de heridos y fallecidos.