15 de abril de 2019
15.04.2019

El Concello de Pontevedra quiere destinar su superávit de 6,2 millones a urbanizar calles y reducir su deuda

La reforma de Loureiro Crespo y la eficiencia energética en las parroquias, dos prioridades municipales con esos fondos -Admite que la decisión corresponde a la futura corporación

15.04.2019 | 02:26
La reforma de Loureiro Crespo es uno de los objetivos municipales. // G. Santos

El Concello finalizó 2018 con un superávit de 6.246.000 euros, unos fondos que debe destinar a "inversiones financieramente sostenibles", es decir, que no generen gastos añadidos, siempre y cuando lo autorice el Gobierno central en los Presupuestos Generales del Estado. La ausencia de este documento ha retrasado este año la decisión sobre el uso de esos fondos, por lo que ha tenido que dictarse un decreto para desbloquearlos. Con esa autorización en la mano, el gobierno local ya ha establecido sus prioridades de inversión con el superávit del año pasado.

Se trata de la urbanización de calles, dentro del programa de modelo urbano que se aplica sistemáticamente desde hace años, y la amortización de la deuda municipal. No obstante, el concejal de Facenda, Raimundo González Carballo, admite que la decisión final corresponde a la próxima corporación toda vez que este tipo de reasignaciones corresponde al pleno, que ya no se reunirá hasta después de las elecciones locales del 26 de mayo.

Alumbrado rural

Para el primer destino se reservarían unos 2,5 millones, con la vista puesta en la calle Loureiro Crespo, presupuestada en esa cantidad. Otros dos millones se destinarían a la amortización de deuda. Quedarían algo menos de 1,8 millones de euros que el actual equipo municipal reservaría para actuaciones de eficiencia energética en diversas parroquias. Se trata de cambiar la iluminación pública actual por lunarias led, que implican un ahorro notable en la factura. Ya se ejecutó este cambio en A Canicouva, Pontesampaio y Bora, aquellas parroquias donde el alumbrado presentaba más deficiencias y averías. Ahora se apuesta por proseguir por San Andrés y Santa María de Xeve, entre otras.

Lo que también tiene claro el gobierno local es que Loureiro Crespo, desde el Hospital Provincial hasta el entronque con la avenida de Lugo, debe ser la próxima calle en obras. El Concello dice que se ejecutará con el superávit o con fondos ya presupuestados, pero por el momento la idea pasa por la primera vía. El actual gobierno local dispone ya de un primer anteproyecto, que establece un carril único de circulación, con dirección de entrada a la ciudad; aceras con anchos que oscilan entre los cuatro y los siete metros y un carril para el tráfico rodado de menos de cuatro a lo largo de 625 metros de vial.

La actuación comprende el tramo entre la rotonda de la Avenida de Lugo y la nueva plaza del Hospital, en el que se plantarán alrededor de 90 árboles, de especies distintas. Dos de gran tamaño en la rotonda más próxima al Hospital servirán de indicativo de entrada a la señal. Esta simbología vegetal es una solución por la que optan los redactores del proyecto en diversas esquinas, como señal de cambio, por ejemplo en la calle Casimiro Gómez, que también pasará a ser de sentido único.

Respecto de las plazas de aparcamiento, la pretensión municipal pasa por su sustitución como zonas de carga y descarga y servicios para el comercio y las empresas ubicadas en este entorno, aunque es un asunto aún sobre la mesa, en función de la opinión de comerciantes y vecinos.

Tres tramos

Los diseñadores del proyecto, el despacho Rodríguez y Rivoira, han tenido muy en cuenta el ámbito en el que se iba a tratar, ya que es una zona muy compacta, con una alta densidad de población y alta concentración de negocios. También tenían que tener en cuenta el elevado tránsito peatonal. El proyecto de reforma divide la calle en tres zonas. La primera va desde la rotonda de la plaza de A Zanfona hasta Casimiro Gómez, donde se propone un alargamiento de las aceras (de baldosa y granito) y un estrechamiento del carril. El estacionamiento, también en hormigón, se colocará a la derecha. Se renueva la iluminación, el mobiliario y todos los servicios. A la altura de la rotonda de Doce de Noviembre se instalaría una columna de iluminación y se plantarán dos liquidámbar de gran porte para iniciar la transición hacia un nuevo espacio, que será el segundo ámbito del proyecto

De Casimiro Gómez a Antón Fraguas se hará un carril de asfalto diferenciado que se dirige hacia la segunda calle. La acera de la izquierda será de baldosa y bordillo de granito y la de la derecha igual a la de la plaza del Hospital. Se instalará a la izquierda el estacionamiento de taxis, y a la derecha los de servicios

De Antón Fraguas a la plaza del Hospital la actuación consistirá en el alargamiento de la plaza del Hospital, con la instalación de dos bandas laterales de loseta y una parte central de hormigón negro en plataforma única, ya que es necesario respetar la entrada al Hospital provincial.

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