25 de marzo de 2018
25.03.2018
Panorama demográfico de Pontevedra · El fenómeno de la inmigración Panorama demográfico de Pontevedra · La brecha urbano-rural

El padrón municipal supera por vez primera los 84.000 habitantes pero solo crecen 4 parroquias

Los territorios más próximos al casco urbano como Lourizán, Salcedo y Mourente son los únicos donde se produce un ligero crecimiento de la población - El rural cerró el año con 20.200 vecinos, el 24% del total

25.03.2018 | 03:10

El municipio de Pontevedra ha cerrado el año 2017 con un padrón de habitantes que supera por vez primera los 84.000 habitantes. En concreto, la cifra que maneja el Concello a 31 de diciembre de 2017 es de 84.007 vecinos, 162 más que un año antes y casi dos mil quinientos por encima de los que se registraban hace una década. El Concello tiene empadronados en el municipio a 1.336 personas que el Instituto Nacional de Estadística, cuyo censo oficial se queda en 82.671 habitantes. Este registro del INE es el que se aplica, a efectos fiscales y de otro tipo, para todo el presente ejercicio, si bien corresponde a los datos de enero de 2017, hace más de un año. El Concello debe negociar cada año con este organismo para que certifique los valores definitivo.

El crecimiento del padrón ha sido prácticamente constante desde 1996, cuando se situaba en los 73.066 vecinos. La barrera de los 80.000 se superó en 2006 y se llegó a 83.000 en 2011. Desde entonces sí se produjeron algunas caídas, como las ocurridas en 2013 y 2015, si bien desde entonces se acumulan dos años consecutivos de mejora, hasta llegar ahora a 84.000 habitantes. De ellos, 44.012 (el 52,4%) son mujeres y 39.995 son hombres.

No obstante ese aumento no obedece a un buen comportamiento de los nacimientos, con caídas constantes desde hace tiempo. De hecho, el crecimiento vegetativo del padrón en 2017 (diferencia entre partos y defunciones) en negativo, de -79, al nacer 634 bebés pero morir más de 710 vecinos.

Quince parroquias

Otro dato significativo de los datos municipales es que el aumento demográfico se centra casi en exclusiva en el casco urbano. A día de hoy la ciudad cuenta con 63.808 empadronados, 3.500 más que hace una década y 225 por encima de los datos de hace un año, lo que supone el 76% de todo el municipio,. Por su parte, las quince parroquias del rural suman 20.199 inscritos, 1.130 menos que en 2008. Pese a esta constante descenso en las parroquias, la caída con respecto a l 31 de diciembre de 2016 es muy ligera, de apenas 63 vecinos menos en total.

Sin embargo, son apenas cuatro parroquias las que han aumentado población en los últimos doce meses. Entre ellas figura el llamativo caso de A Canicouva, el territorio menos poblado del municipio, con apenas 255 empadronados, pero que creció en cuatro vecinos en 2017 Salvo este caso, son las parroquias más próximas al casco urbano no solo las que registran mayor índice demográfico (por encima de las dos mil personas por regla general en todos los casos) sino que son las únicas donde se advierte una suave recuperación poblacional. Lourizán, con el núcleo de Estribela como eje principal, continúa como la parroquia más poblada, con 3.112 habitantes, según el padrón, trece más que un año antes.

También crecen Salcedo (tres vecinos más) y Mourente (cuatro más) para sumar 2.061 y 2.047 residentes respectivamente. Por encima de ellas se sitúa Marcón, con 2.093 habitantes, pese a perder 18 empadronados en el último año.

Campañó y Lérez superan con creces los 1.500 habitantes, y superando aún la barrera de los mil vecinos aún están San Andrés de Xeve, Pontesampaio y Tomeza. En conjunto, estas cinco parroquias resisten con cierta fortaleza la crisis demográfica y solo perdieron en total una veintena de inscritos. De hecho, Pontesampaio mantiene los 1.060 de 2016 y en Tomeza y Lérez solo hay un empadronado menos que entonces.

Verducido sí ha perdido ocho vecinos y se queda en 908, mientras que en Santa María de Xeve hay 24 inscritos menos y se queda en 810. Alba registra una caída de ocho vecinos y acabó el año con 748, y Cerponzóns apenas pierda un residente y se queda en 736. Por su parte, por delante A Canicouva, Bora es la penúltima parroquia de Pontevedra con menos habitantes, un total de 732, ocho menos que hace un año.

Datos de Estadística

Según los últimos datos oficiales del INE, que otorgó a Pontevedra un aumento de 122 habitantes con respecto a los 82.549 de doce meses atrás. La ciudad del Lérez y A Coruña fueron el pasado año las dos únicas capitales donde aumenta la población, pese a que baja en el global de sus respectivas provincias. Las otras dos capitales gallegas, Ourense y Lugo, perdieron población. De hecho, Pontevedra era la que más habitantes ganaba en términos absolutos y relativos. A Coruña recibió 121 altas más y llegó a 244.099 personas, mientras que Lugo perdió 273 (su censo queda en 97.995) y en Ourense hay 257 bajas, con un padrón de 105.893 vecinos.

En toda España son 26 las capitales (incluidas Ceuta y Melilla) donde aumenta la población y pese a que Pontevedra presenta el mejor comportamiento en Galicia, aún se sitúa como la décima con menos censo entre esas 52 ciudades. Por detrás de la urbe del Lérez aparecen Palencia (78.892), Ciudad Real (74.641), Zamora (62.389), Ávila (58.149), Cuenca (54.876), Huesca (52.223), Segovia (51.756), Soria (38.881) y Teruel (35.484). Ligeramente por delante están Toledo (83.741) o Guadalajara (84.145).

El padrón municipal, que se elabora con las inscripciones de los propios ciudadanos, refleja una población mucho más alta y muestra que en veinte años aumentó en casi 10.000 vecinos, un 12,5% más que los 74.684 registrados en 1998.

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