07 de agosto de 2020
07.08.2020
Faro de Vigo

Un nuevo vertido tiñe de blanco el río Bouzós y los vecinos tachan su entorno de "vertedero"

El curso fluvial apareció de color blanco ayer por la tarde y con olor a detergente - La basura se acumula a su paso por la Rúa Noria y los residentes denuncian la presencia de ratas

07.08.2020 | 02:15

El río Bouzós se volvió a teñir de blanco ayer a última hora de la tarde, a causa de un nuevo vertido que afectó a su cauce y que sin duda causará un daño irreparable a su fauna. Mientras se investigan las causas, el olor a detergente deja claro que se trata de algún producto químico. La Guardia Civil recabó ayer pruebas en la zona y los viandantes en la Rúa Atranco no fueron indiferentes a lo que ocurría.

Esta nueva tragedia ambiental en el Bouzós llega justo en la semana en la que los vecinos de la zona, a su paso precisamente por Atranco y al comienzo de su canalización bajo la Rúa Noria, intensificaron sus críticas sobre el abandono de todo el entorno, entendiendo que se ha convertido en un "vertedero".

La zona es frecuentada durante todo el día tanto por jóvenes como por presuntos vendedores de droga. La Policía la considera de hecho un foco de venta de sustancias ilegales. A mayores, se acumula la basura en la finca anexa al río, con envases, plásticos, bolsas, latas de refresco y todo tipo de objetos arrojados en la finca y que no quedan ocultos ni siquiera con la maleza de la zona.

En el propio río también se pueden ver latas y botellashabitualmente y en el punto de su canalización se arrojan distintos enseres, como una televisión vieja que está en estos momentos esperando a que alguien la retire.

Los vecinos del entorno, hartos de la situación de insalubridad, han dirigido varios escritos al Concello para demandar una limpieza integral, actuaciones periódicas de desinfección y una mayor vigilancia del entorno.

Denuncian la presencia de malos olores procedentes del río, que se agravan los fines de semana, al aprovechar el abrigo de los soportales, muchos jóvenes, para realizar botellón. "El ruido es muy alto, pero además no podemos abrir las ventanas por el olor a orina entre otras cosas", alertan propietarios del edificio Nº 6 de la Rúa Noria, que pasan por ser unos de los afectados más directamente.

A esto se le suma la maleza que se acumula en el río que, junto a la basura que arrojan al curso fluvial origina una grave presencia de ratas. "Es habitual ver a las ratas por el río. Algunas cruzan la Rúa Atranco para alimentarse en los contenedores de basura de la zona, que están agujereados y ni se reponen ni se limpian adecuadamente", critican estos vecinos.

Garajes

El problema de las ratas en esta zona del río Bouzós llegó incluso a afectar a los garajes de los edificios del entorno, con daños en el sistema eléctrico de algún vehículo a causa de la acción de estos roedores, implicando la reparación de los coches.

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