01 de marzo de 2020
01.03.2020
Faro de Vigo

Rescatan en helicóptero al vecino de Aldán que se cayó de su yegua y pasó la noche en el monte

Aurelio Rodríguez fue encontrado en una zona de difícil acceso en Gandón, boca abajo junto al animal -Fue evacuado en el Pesca I al Álvaro Cunqueiro al quejarse de que no sentía las piernas

01.03.2020 | 03:44
Rescatan en helicóptero al vecino de Aldán que se cayó de su yegua y pasó la noche en el monte

Mauro Hermelo (45 años) estaba muy de mañana preparando su carroza para ir al famoso desfile de carnaval en Aldán cuando le llegó la noticia de que Aurelio Rodríguez "o Brea" (53 años) estaba desaparecido, que no se sabía nada de él desde las 17.00 horas del viernes. Había salido con su yegua. Una policía local de Cangas, que es vecina de Aurelio le pidió si podía ayudar en las labores de búsqueda con su moto, conocedora de su destreza en este vehículo por el que acostumbra a recorrer los montes de Aldán. Mauro Hermelo conocía de siempre a "o Brea", sabía de su reciente intervención quirúrgica y su afición a los caballos. Así que no lo dudó. Cogió su motocicleta y su casco e inició un recorrido que en un primer momento le llevó a Área de Bon y Reventóns. No encontró huellas de caballo. Después recordó que Aurelio Rodríguez acostumbraba a ir a mojar a su caballo a una zona del río Orxas que está próxima sus caballerizas. Allí lo había visto muchas veces, por la zona de Gandón. Dirigió el manillar de su motocicleta hacía la zona y, casi de repente, se encontró con la yegua de O Brea, que relinchaba con fuerza, tal vez por el ruido de la moto o tal vez para alertar de que su amo estaba allí. Eran las 11:20 horas cuando Mauro Hermelo encontró a Aurelio Rodríguez tendido boca a bajo, con hojas taponándoles sus oídos. Al principio se asustó mucho. Estaba boca abajo y pensó incluso podía estar muerto. Lo llamó por su apodo. Tardó un rato en contestar, pero lo hizo: "¡Mauro, Mauro!", gritó con las pocas fuerzas de las que disponía después de haber pasado toda la noche a la intemperie. La respuesta alivió a Mauro, que corrió hacia él. Aurelio Rodríguez se quejaba sobre todo de un brazo y pidió su ayuda para sacarlo de debajo del cuerpo. Lo iba a hacer cuando "o Brea" comentó que no sentía las piernas. "Es mejor esperar a que vengan los servicios médicos. No vaya a ser que te mueva mal y sea peor", explicó el motociclista, que llamó a unos ciclistas que pasaban por las inmediaciones para pedirles agua para Aurelio Rodríguez. Quiso beber pero la postura en la que se encontraba no se lo permitía demasiado. Mauro Hermelo cogió la manta del caballo, aunque mojada por la lluvia del temporal que azotó durante la madrugada O Morrazo, y se la puso encima a Aurelio, que entornaba los ojos como si quisiera quedarse dormido. Mauro Hermelo le pedía por favor que se mantuviera despierto, que le hablara, que pronto vendrían los servicios médicos del dispositivo de búsqueda. El caballo no se había movido ni un milímetro del lugar donde se encontraba su amo. Después ya llegó el operativo: Guardia Civil, Policía Local, Protección Civil, que lo buscaban desde primera hora de la mañana. También llegaron los servicios médicos de emergencias.


Dos helicópteros participaron en la búsqueda, uno de la Guardia Civil y otro del 061. Primero se estudió la posibilidad de trasladarle en camilla del punto del monte de Aldán en el que había sido encontrado hasta la ambulancia, en la carretera. Pero como los médicos temieron que pudiera tener una lesión medular, ya que no sentía las piernas, se optó por llamar al helicóptero del Pesca I para realizar un rescate aéreo. Alrededor de las 14.00 horas, "o Brea" se encontraba ya en el hospital Álvaro Cunqueiro, en Vigo.

Fue una jornada larga y dura para sus familiares. No tenían noticias de él desde que a las 17.00 horas del viernes se marchó de su casa. Lo habían estado llamando a su teléfono móvil pero no contestaba. Después se supo que el teléfono lo tenía en el bolsillo de su camisa, al que no podía acceder debido a que su caída lo dejó postrado boca abajo y su cuerpo tenía atrapado a uno de sus brazos.

En el dispositivo de búsqueda se comentó que una cincha de la silla de la yegua se había roto y fue la culpable de la caída que hizo que Aurelio Rodríguez permaneciera una dura noche como la de ayer a la intemperie, así que no era de extrañar que tuviera síntomas de hipotermia, que podía ser el motivo también por el que no sentía las piernas. Por la tarde, la noticia que corrió por Aldán era más positiva. Al parecer se descartaba la lesión medular.

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