23 de junio de 2019
23.06.2019

La Autovía do Morrazo incorpora cunetas de seguridad y rampas de escape para fauna

Los arcenes exteriores tienen 2,5 metros y permiten, según Infraestructuras, estacionar en caso de pinchazo -En observación, la conexión de la autovía con el resto del corredor

23.06.2019 | 05:38

Tráfico sin complicaciones en el primer día, en fin de semana, de entrada en funcionamiento de toda la Autovía do Morrazo AG-46, marcado también por la falta de sol que restó circulación a las playas de O Morrazo y a la nueva carretera. La velocidad permitida de 120 kilómetros en la mayor parte de su trazado y la posibilidad de circular por dos calzadas con sendos carriles cada una, que pemiten adelantar, acorta el viaje en los 11,1 kilómetros de distancia, entre Domaio y el primer enlace de Cangas, a unos 7 minutos, algo menos que la mitad que se invertía con el antiguo corredor, de dos calzadas sin separar, con un carril cada una y que registraba retenciones, sobre todo en verano. La carretera tiene un tráfico de unos 16.000 vehículos al día que se dispararon a 21.000 en agosto del año pasado, con la autovía todavía sin acabar al completo. Su conclusión puede tener un "efecto llamada" y hará aumentar la llegada de vehículos a la comarca, con el peligro de generar un embudo en las carreteras autonómicas como la PO-315 o las provinciales. Habrá que esperar también a cómo se comporta el paso de la autovía a corredor en el enlace de Cangas.

La carretera incorpora mayores medidas de seguridad con arcenes, tal y como señala la dirección de la obra,con anchura para estacionar, en caso de avería o de pinchazo. De hecho ya ocurrió un pinchazo en el viaducto da Fraga, y se resolvió satisfactoriamente. Los arcenes exteriores son de 2,5 metros y los interiores, de 1,5. La carretera incorpora, también como novedad, rampas de escape para fauna, que son unos bloques de piedra inclinados, que se distribuyen a ambos lados de la vía, de forma salteada, para permitir la salida de animales que entran en la autovía que, sin embargo está cerrada. La presencia de caballos de monte y también de jabalíes ya provocaron accidentes en el antiguo corredor, el último de ellos en marzo pasado.

El tercer tramo, abierto este viernes, de 3,8 kilómetros, tiene dos pasos superiores y 5 inferiores y un viaducto, en A Fraga, de 315 metros, dotado con rejilla anticaídas, entre el viejo y el antiguo viaducto, debido a su altura de hasta 62 metros.

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