16 de abril de 2019
16.04.2019

Navieras y hosteleros reclaman cambios en el PRUG por el "injustificado" recorte en los cupos

Argumentan que el documento va "en dirección contraria a la desestacionalización" - "Nace obsoleto y fuera de la realidad", dicen

16.04.2019 | 01:56
Un grupo de visitantes a su llegada a la isla de Ons, en el Parque Nacional Illas Atlánticas. // Santos Álvarez

El Parque Nacional Illas Atlánticas estrena durante esta Semana Santa el Plan Rector de Usos y Gestión (PRUG), un documento que sigue generando discrepancias y polémica. El Concello de Bueu remitió ayer un escrito a la Dirección Xeral de Patrimonio Natural de la Xunta en el que reclama que reconsidere las restricciones impuestas en el cupo reservado para los vecinos de la isla de Ons. Al mismo tiempo, un grupo de empresas relacionadas con el sector de la hostelería y del turismo exigen a la Consellería de Medio Ambiente una "reflexión" sobre el contenido del PRUG, que consideran que nace "obsoleto y fuera de la realidad". Apuntan al "injustificado" recorte en las plazas diarias disponibles para visitar Cíes, las modificaciones en las fechas que antes se consideraban temporada alta o la necesidad de establecer un cupo de pernocta en el caso de Ons.

El comunicado está suscrito por las navieras Mar de Ons, Rías Gallegas, Bahía Sub, y Cruceros Rías Baixas; bar O Pirata, Casa Checho, Chiringo Area dos Cans, Rutas Rías Baixas, Spain Kayak y Viveons. Esta parte del sector advierte que el PRUG va en "dirección contraria" a la pretendida desestacionalización de las visitas al parque nacional. Una de las principales quejas es que a partir de ahora la segunda quincena de septiembre, el puente del Pilar y el del 1 de mayo dejan de tener consideración de temporada alta. "Son periodos de gran relevancia turística y se trata de una decisión en la que no se tuvo en cuenta al sector del transporte marítimo y hostelero, ni sus alegaciones", lamentan.

Esto significa que durante esos periodos el límite de visitas es de 450 diarias. Con respecto al puente del 1 de mayo recuerdan que el 2 de mayo es festivo en Madrid y las Illas Atlánticas son una de las opciones para los visitantes de esta comunidad, que "busca destinos de naturaleza". Ponen también como ejemplo los viajes que se realizan desde el mes de octubre a Cíes, que demuestran que "es un destino desestacionalizable, no solo de sol y playa, por lo que llama la atención que se prohíba hacer una línea regular todo el año".

La temporada alta abarca desde el 15 de mayo al 15 de septiembre. Las empresas del sector consideran "injustificado" el recorte diario de 400 personas a Cíes y advierten de que el cupo de 1.300 a Ons resulta insuficiente. "Tradicionalmente en el mes de agosto esta isla es visitada por un rango de 1.600 a 1.800 visitantes diarios", afirman.

Estos topes, a su juicio, suponen un "grave error" porque no se adaptan a la realidad de la demanda ni al impulso recibido por las Illas Atlánticas en ferias y congresos internacionales. "Llama la atención que la playa de As Catedrais (Lugo) tenga un cupo de 4.812 personas diarias en tan solo 8 hectáreas durante los 365 días del año", ponen a modo de ejemplo.

Este grupo de representantes del sector turístico coinciden con algunas de las quejas expresadas desde otros ámbitos, como los vecinos de la isla de Ons, y consideran que el PRUG se ha puesto en marcha de manera "apresurada", dejando en el aire demasiadas cuestiones. En este sentido apoyan la reivindicación de los isleños de Ons para poder acudir a sus viviendas sin restricciones y reclaman que se habilite un cupo de pernocta para los alojamientos turísticos, un tope que debería estar fuera del límite de 1.300 visitas diarias. Por otro lado, defienden que se compatibilice el uso residencial de las casas con el turístico. En concreto, plantean que los concesionarios paguen la tasa turística solo los meses en los que las viviendas se destinen a este fin o bien solo un semestre. La diferencia es sustancial: la tasa por uso residencial es de 4 euros metro cuadrado, mientras que la turística es de 7,5 euros metro cuadrado.

Desde el sector turístico entienden que "se ha optado por la comodidad de prohibir más que por realizar actividades de sensibilizacióny conocimiento del medio". Creen que debería seguirse el ejemplo de otras comunidades autónomas, en la que "reforzando las visitas y los accesos se ha sabido hacer compatible el turismo con un respeto sostenible del espacio natural".

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