23 de mayo de 2014
23.05.2014
Faro de Vigo

Un proyecto estancado desde hace una década

El alcalde de Cangas y el jefe de proyectos del ministerio lograron ayer el "visto bueno" de seis de los ocho propietarios de parcelas afectadas »Se pavimentará en madera y jabre el tramo, de unos 300 metros de largo

23.05.2014 | 01:38

Primera fase de un proyecto que lleva años enquistado

La construcción del paseo de Vilariño se encuentra en punto muerto desde hace diez años tras la aparición de distintos problemas, y particularmente el recurso de reposición presentado por el grupo ecologista Anduriña con la intención de proteger las dunas de la playa de Vilariño y criticando el estudio de impacto ambiental. Tras barajarse varias alternativas, la solución que se planteó en su momento fue una modificación del trazado que Costas rechazó "para no retrasar el inicio de las obras". Corría el mes de noviembre de 2007 y, desde entonces y hasta hace sólo unos meses, pocas gestiones se realizaron al respecto. El Gobierno central tenía asignada una cantidad de 1,9 millones de euros para esta obra.

La senda peatonal proyectada por el Concello de Cangas y Costas del Estado para conectar el paseo de Aldán con Vilariño por el litoral está un paso más cerca de hacerse realidad al recibir, ayer, el visto bueno de media docena de propietarios dispuestos a ceder una franja de terreno necesaria para ello. El beneplácito se concretó en una reunión in situ que mantuvieron por la mañana el alcalde, José Enrique Sotelo, y el ingeniero jefe de proyectos y obras de Costas, Antonio Iglesias Magán, con seis de los ocho titulares de fincas afectadas en los aproximadamente 300 metros del primero de los tramos en que se ha decidido dividir el proyecto para hacerlo viable y agilizar su ejecución. Salvada la cesión de los terrenos, parcialmente pactada hace años, pero que ha sido necesario renegociar, los promotores harán algunas "correcciones técnicas" sobre los planos, especialmente para salvar desniveles, y lo dejarán listo para que pueda ser ejecutado "en los próximos meses", según estima el regidor.

La propuesta plantea acondicionar una senda con tramos en madera y jabre, alternándose según las necesidades y la orografía, salvando las rocas más abruptas y también algún árbol singular que se quiere conservar como parte del atractivo. La zahorra se empleará para aterrar las zonas de vaguada y limar las pendientes, que no pueden ser superiores al 10%. Los muros de contención en piedra se levantarán en el interior de las parcelas privadas para retener el terreno en los desniveles más pronunciados. "Ahora que ya hemos logrado un consenso básico, se trata de solucionar los problemas técnicos y ponerse a trabajar", afirma Sotelo, que también destaca la dotación de una rampa que permitirá un nuevo acceso a los arenales de Lontreira y Laxe dos Picos.

Implicación vecinal

El alcalde agradece la "implicación vecinal" para solucionar este asunto y cree que se está "en el buen camino" para hacerlo realidad. Los propietarios con intereses en la zona son ocho, y ayer estaban seis, aunque los promotores de la propuesta confían en que los dos que no acudieron no podrán trabas importantes para su ejecución. La financiación de las obras también está garantizada por el compromiso del director general de la Costa y el Mar y de la jefa provincial de Costas, Cristina Paz Curbera, que ya visitó la zona varias veces en los últimos meses.

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