05 de mayo de 2019
05.05.2019

Hijo, nieto y bisnieto de maestros, consagró su vida a enseñar

05.05.2019 | 04:23

Juan Andrés Fernández Castro siempre quiso ser maestro, como su padre, su abuelo Laurentino Castro Pena, su bisabuelo materno Serafín Castro, al que aun recuerda una placa de sus exalumnos agradecidos en Tabeirós, y su mujer Mavi Sanmartín Carbón.

Nacido en Cesures, Juan Andrés inició sus estudios primarios en la escuela de su padre en Seoane en A Veiga de Ourense y con él continuaría en Merza de Cruces y posteriormente en Remesar, ya en A Estrada.Estudiaría primero de Bachillerato en el colegio Inmaculada Concepción de la calle Serafín Pazo, el resto del Bachillerato en Vigo y Magisterio, en Santiago. Tras el período de instrucción en Figueirido -donde coordinaba la Sección de Alfabetización de Adultos- haría la mili en Santiago, donde preparaba a soldados para obtener el Certificado de Estudios Primarios y le sorprendería la invasión del Sáhara por Marruecos. Durante dos horas,dentro de un avión del Batallón Aerotransportable de Intervención Rápida en Lavacolla, con armamento y correaje nuevo, creyó que se iba a la guerra. Afortunadamente no fue así.

Y él -que ya había enseñado a leer en sus vacaciones a los alumnos pequeños de su padre- consagró su vida a enseñar, estudiar e investigar. Había trabajado en el Centro de Capacitación Agraria de San Lázaro, estudiando de noche para sacar las oposiciones. Trabajó de maestro en Cabo da Cruz y Bealo (Boiro), Rianxo, Turces (Touro), Loxo (Touro) y A Ramallosa. En un año sabático concluiría sus estudios de Geografía e Historia, las materias que impartiría en ESO en el CPI Aurelio Marcelino Rey de Cuntis durante 25 años, hasta su prejubilación a los 63 años hace ahora ya casi cuatro.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

Noticias relacionadas



Especial Navidad 2019

En estas fiestas, sobran los motivos para brindar con elaboraciones de Galicia, que despiden el año con un gran balance en todos los sentidos