29 de diciembre de 2013
29.12.2013

Virgilio Nóvoa Gil, "el poeta de Lalín"

Nació en 1913 en A Xesta y su obra fue valorada por literatos como Manuel Machado o Juan Ramón Jiménez

29.12.2013 | 02:30
Poema de Nóvoa en la portada de FARO, el 22 de diciembre de 1936.

Virgilio Antonio Nóvoa Gil, el ilustre poeta de Lalín, nació en el año 1913, en la parroquia de A Xesta, ayuntamiento de Lalín, provincia de Pontevedra. Era hijo de Antonio Novoa, Administrador de Correos de Lalin y de Pepita Gil, de profesión maestra. Sus padres se separaron y desde muy joven se fue a vivir a a la ciudad de Pontevedra con su madre y sus hermanas, aunque venía con bastante frecuencia a Lalín.

Estudió en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Central de Madrid. Luchó en la Guerra Civil española en el bando nacional. En Pontevedra contaba con un amplio círculo de amistades y frecuentaba el Café Savoy, donde participaba en tertulias con otros escritores, poetas y pintores, entre ellos el poeta Cuña Novas, con el que mantuvo una gran amistad. Los últimos años de su vida estuvo recluido en el manicomio de Toén (Ourense), donde murió en 1970. Fue enterrado en el cementerio municipal de Pontevedra.

Importante poeta y escritor gallego en lengua castellana. Un poeta auténtico, de voz cierta, amante del mar y de la emigración, como buen gallego. En 1932, en Madrid, cuando tenía 18 años -casi un joven adolescente- publicó su primer libro de poemas, Silencio, que fue prologado por Manuel Machado. Este libro de poemas es todo él una música muelle y tímida como el murmurar del arroyo que se desliza como si quisiera ocultar su modestia entre la hierba. Fue a beber el agua de sus primeras inspiraciones en aquellos parajes de Lalín en que los hombres parecen callar ante la elocuencia, muda también, de una fuente. (Ático). En el prólogo dice Manuel Machado, este es un libro nuevo de un alma nueva y generosa". Su segunda obra de poemas, El secreto desanclado, la publicó en abril de 1936, fue revisada por otro grande de la literatura española Juan Ramón Jiménez; en este libro hay un caudal inagotable de nostalgia y temor marineros, sus palabras y sus poemas están llenos de música y saudades, del ritmo y del rumor del mar traspasando todos los cuerpos de todos los amantes que miran asombrados y temerosos la piel verde del misterioso océano (José Sanz y Díaz). También escribió Agonía del hombre (1949), libro que no llegó a publicarse. Fue un poeta de una nueva promoción de poetas, autor de poemas de intenso lirismo, sus versos, son de una corrección impecable tanto en la medida como en la rima, revelan una fina sensibilidad y están penetrados del espíritu norteño de su autor. Sus versos son de corte clásico en los que difícilmente se puede hallar restos de modernismos exóticos, tienen todos el escogido y grato perfume de lo selecto y a través de ellos se adivina el alma que ha soñado y sufrido como pocos. Lalín puede alegrarse con el pensamiento de que ha dado a las letras españolas un poeta, un buen poeta, un artista de la rima.

Colaboró muy activamente en la prensa, publicando artículos y poesías en revistas y periódicos gallegos y madrileños. En el periódico Ciudad, Semanario de Pontevedra, escribió los artículos: Tiempo de Transición, El Ideal y el Amor, El sentimiento religioso, Ser y sobrevivir, Hacia la vida y la luz, El sentido cristiano de la vida, Liberación cristiana, La soledad y el amor, Sombra de la nada, Ser el destino, Identidad del hombre, El sueño y el amor, Confusión e infecundidad o Tiempo de transición. En El Pueblo Gallego, publicó: La visión del emigrante -publicado el día de Galicia de 1934-, Un reportaje de guerra. Ejemplo y sacrificio. Gesta heroica de la 17 batería, Ruta y fervor de Emilio Carrere, Un libro de Novoa Santos Inmortalidad", (este libro según Virgilio, es un latido de un hombre bueno que se pone a cantar para ocultar su miedo a las tinieblas), Recuerdo e inquietud de Novoa Santos, Mística y poética de Unamuno, Al héroe (poesía), El grito de Chocano (sobre el poeta Santos Chocano); en los años 1932 y 1933 publicó en El Progreso de Pontevedra: Una mujer y un libro (sobre el libro La voz en el viento, de Ernestina de Camponeiu), Un alto en la ruta (poesía), Su pena (poesía), Del Madrid nocturno: Con Carrere (una conversación en Madrid con Emilio Carrere, en el Circulo de Bellas Artes), Soledad (poesía), A don Manuel Machado, en su largo silencio (poesía) y Réplica a una alusión sobre arte, Una mujer y un libro. En La Libertad periódico de Madrid, tenía una sección titulada Los líricos donde publicada diariamente alguna poesía: Quedamente, Visión (A don Antonio Machado), Evocación, Posición, Incertidumbre, A Villaespesa cóndor herido, en la muerte de Salvador Rueda.

También publicó varios artículos en el FARO DE VIGO. Durante la Guerra Civil, estando en el frente, recibió un libro del poeta gallego Ángel Sevillano, O amor, o mar, o vento e outros gozos, al que contesta dando las gracias, con el artículo Marinero de la muerte: Gozos y amarguras de un poeta, lleno de lirismo y nostalgia.

En la revista Sonata Gallega, dirigida por Ramón Peña, que fue la primera gran revista literaria y cultural de la posguerra en Galicia, publicó: Voz y sentido de la tierra, Árbol de sueño (poema), Del amor y del conocimiento de si mismo, Sueños de una semejanza terrenal. Colaboró con algunos artículos en la revista SPES. Órgano masculino de la Juventud de A. C. de Pontevedra: El hombre sueña su nombre, Soñar quienes somos, La unidad existencial. En la revista literaria de Pontevedra Cristal, publicó: Canción del Recuerdo. En la revista "Vida Galega", publicada en Vigo, de tendencia conservadora, fundada y dirigida por Jaime Solá, escribió: Al oído (poema), Versos de juventud, Primaveral (poema), José Carbonell Alsina, Poemas dispersos, Romería (poema).

En la revista estudiantil Almena, de la Facultad de Filosofía y Letras de Madrid, colaboró con algunos poemas: El eco desvelado, Ahogada o Tú, El enigma. Nóvoa Gil destacó por su inmensa y brillante labor literaria, de la que ha quedado constancia en varios periódicos y revistas, como los que citamos anteriormente.

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