Sequía
El caudal del río Lérez se sitúa de nuevo en niveles mínimos al caer más de la mitad en solo cinco días
Con las lluvias de agosto llegó a 2,3 metros cúbicos, pero ahora ya está por debajo de uno, mientras que el Pontillón no llega al 80%

El río Lérez en Monte Porreiro, ayer. / Gustavo Santos
Las precipitaciones de la última semana de agosto, con más de cuarenta litros de lluvia recogidos en unos días, dieron una pequeña tregua en la alerta por sequía que presenta el río Lérez y otros cauces próximos. Con aquellos chaparrones, el río logró recuperar de forma notable su caudal, al pasar de menos de 0,5 metros cúbicos por segundo a los 2,3 del 29 de agosto, cuando se alcanzó su máximo de las últimas semanas. Pero aquel alivio apenas ha tenido duración.
Las precipitaciones no se han mantenido en el tiempo y el anticiclón vuelve a reinar en Pontevedra, hasta el punto de que el caudal del Lérez se ha reducido en un 60% en apenas cinco días. Ayer estaba ya por debajo de un metro cúbico por segundo, con lo que las prohibiciones de determinados usos del agua se mantienen, así como la alarma por escasez decretada hace días por Augas de Galicia.
La falta de lluvia y la evaporación vuelven a hacer mella en la situación del río, con la única ventaja de que la llegada del mes de septiembre supone una cierta reducción en el consumo por parte de todos los concellos, al finalizar el periodo alto de vacaciones y bajar el número de visitantes en los municipios de la ría. No obstante, se mantienen las limitaciones en los riegos y las duchas de las playas.
Mientras tanto, el embalse del Pontillón de Castro está a menos del 80% de ocupación, uno de sus niveles históricos más bajos.
Mientras tanto, el director de Augas de Galicia, Roi Fernández, insistió ayer en el Parlamento gallego en que se cree una mancomunidad de municipios para gestionar el agua del Lérez. En su comparecencia, Fernández recordó que el abastecimiento es competencia municipal y apostó por avanzar hacia un modelo basado en mancomunidades o consorcios como ya existe en otros lugares de España, puesto que los ríos son compartidos y no abastecen a un único municipio, y considera poco eficiente el actual modelo de concesiones en grandes ciudades.
«Es totalmente anacrónico que un municipio pretenda patrimonializar un recurso público. Es mucho más anacrónico todavía que comercialice agua», dijo y lo ejemplificó en Pontevedra o Vigo, quienes «venden» agua a otras localidades vecinas.
Suscríbete para seguir leyendo
- La Guardia Civil logra frenar una estafa de 46.300 euros con criptomonedas a un pontevedrés
- Pontevedra contabiliza 6.000 pisos vacíos, el triple de los demandantes de vivienda
- Lores celebra el éxito de la Feira Franca en sus «bodas de plata», que contaron con una asistencia masiva
- Cerveza llegada a través del Lérez
- Una pontevedresa vivió once meses de calvario con su novio hasta que lo denunció
- Así quiere transformar Pontevedra su entrada norte: vivienda, campus y una nueva Avenida de Compostela
- Alfonso Rueda da la bienvenida al curso desde el colegio marinense en el que estudió: «Volver siempre tiene algo especial»
- Kinder Bar, la cafetería donde los niños juegan y los padres desconectan