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La última cerería de Pontevedra: «Se está perdiendo el ritual del fuego»

El cerero, Joaquín Diéguez: «Siguen viniendo las familias de toda la vida, por religiosidad y porque confían en una vela artesana y de calidad»

El cerero, Joaquín Diéguez: «Siguen viniendo las familias de toda la vida, por religiosidad y porque confían en una vela artesana y de calidad»

Gustavo Santos

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Pontevedra

En el casco histórico de Pontevedra resisten negocios con décadas de historia dedicados a oficios que ya casi no se ven en ninguna parte. Es el caso de la cerería de la calle San Román, que ha pasado por varias generaciones hasta su dueño actual, Joaquín Diéguez.

La tienda atrae la vista incluso antes de llegar a su altura. Tras el cristal del escaparate se ve toda una comitiva de santos y querubines y unas velas acompañan al letrero del local, coronado con una imagen de la Virgen. El interior se encuentra atestado de todo tipo de velas: «Velas perfumadas, con formas... Hacemos exvotos de cera también, velas con forma de persona. Incluso tengo algún santo de cera por ahí», explica Diéguez.

La mayoría de estas velas, como ya se puede adivinar, no son para decoración. El cerero profundiza en que tienen una función espiritual: «Lo más típico es la religiosidad, claro. Se usan para peticiones para los santos, para la iglesia... Hay gente religiosa que tiene altares en casa; una habitación que tiene así su esquinita preparada para quemar velas a sus santos».

Esta tienda forma parte de un círculo de tradición que envuelve a las familias y sus rituales y a la fábrica de velas que fundaron los antepasados de Diéguez en Pontecesures: «Mi bisabuelo, mi tatarabuelo, mi padre... Y ahora yo, que fabrico yo mismo las velas en la fábrica. Esto ahora nadie te lo hace en Galicia; tengo montones, no digo cientos, pero miles de moldes, de tantos años».

Añade que, hace años, contaban con la ayuda de una «familia de viajantes que iban por las joyerías, por tiendas y por bazaares, con el maletín, con las muestras»; y vendían las velas por toda Galicia. Los clientes que perduran son «los de toda la vida» precisamente por esa tradición del fuego y la fidelidad a un producto «de calidad y artesano, en el que saben que pueden confiar».

El cerero lo ilustra contando que «va de padres a hijos, vienen familias a comprar; y no falta el nieto que viene expresamente a buscar la vela para la abuela». Por influencia de la religiosidad ofrece también esas imágenes de santos, que a la gente le gusta colocar en sus altares o en el cementerio, y otros detalles espirituales, pero esos ya son importados: «Aquí hay muchas cosas distintas, muchísimas. Son tantos años...».

En el mostrador hay diferentes colgantes, algunos con un pesado ojo azul: «Es una especie de amuleto para la envidia, la mala suerte. Todo aquí está interrelacionado». Ya sean velas de colores, perfumadas, grandes o pequeñas, para el cementerio o para el altar doméstico, se sabe que cada una está hecha por las mismas manos con la disciplina de un oficio que se extiende generaciones atrás: «Ahora hago todo yo solo. Prefiero hacer algo en una pequeña producción, muy personal, y atender yo».

No obstante, aunque no le gusta hablar con pesimismo, Joaquín Diéguez cuenta que la cantidad de personas que entran a la cerería se redujo en los últimos tiempos: «Es que velas hay en todos lados ahora. 'Cogemos la vela aquí en un súper, o en los chinos... O ya no la cogemos porque total se nos apaga', no sé qué», intenta ironizar el cerero. «Al final le ponen ahí una imitación a vela, con la bombillita. El ritual del fuego lo dejan como... ¿El café sin cafeína? Pues la vela sin fuego».

El artesano expresa esto con humor, pero deja traslucir el desvanecimiento de una costumbre. Se mantiene positivo, ya que realiza su oficio con dedicación, y cuenta que sus hijas también aprendieron algo sobre la creación de velas, siguiendo la tradición familiar. Piensa seguir en la tienda —«A mí aún me queda un poquito aquí, no me quieras jubilar ya»— y manteniendo su producción por respeto a todo lo que construyeron sus antecesores.

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