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Entrevista | Cristina Alonso Bouzón Geriatra en el área sanitaria de Pontevedra y O Salnés

«Necesitamos geriatras en todos los hospitales de Galicia y trabajar mucho más en prevención»

«Deberíamos prescribir ejercicio físico igual que prescribimos un fármaco», afirma la especialista del CHOP, reconocida entre los diez mejores geriatras de España

Cristina Alonso Bouzón, en el Hospital Montecelo de Pontevedra.

Cristina Alonso Bouzón, en el Hospital Montecelo de Pontevedra. / Rafa Vázquez

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Pontevedra

La facultativa especialista Cristina Alonso Bouzón, incorporada en marzo de 2026 al área sanitaria de Pontevedra y O Salnés, en donde trabaja en la implantación y desarrollo de la Medicina Geriátrica en el Hospital Montecelo, acaba de ser reconocida por Merco Salud entre los diez mejores geriatras de España. Natural de Redondela y miembro de la junta directiva de la asociación Asomega, defiende un cambio de enfoque en la atención a las personas mayores: prevenir la pérdida de capacidad funcional, revisar la medicación, prescribir ejercicio y extender los servicios de Geriatría a todos los hospitales gallegos.

¿Cómo recibió el reconocimiento de Merco Salud? Sobre todo teniendo en cuenta que son otros profesionales sanitarios los que hacen la elección...

Para mí fue una sorpresa. No suelo seguir demasiado este tipo de cosas y cuando lo vi me hizo mucha ilusión. Sobre todo porque, efectivamente, es un reconocimiento que procede de compañeros. Que sean los propios profesionales quienes reconozcan tu trabajo resulta especialmente satisfactorio. Por fortuna, en España tenemos muy buenos geriatras y creo que hay mucha más gente que podría haber aparecido en ese ranking. Para mí es un orgullo.

Estos reconocimientos ayudan también a dar visibilidad a una especialidad todavía poco conocida por la población...

Sin duda. La Geriatría es todavía una especialidad poco conocida y que aparezca en este tipo de reconocimientos, junto a otras especialidades mucho más cercanas a la población, ayuda a explicar qué hacemos. Existen muchas ideas preconcebidas sobre nuestro trabajo y, con frecuencia, son erróneas.

Desde marzo está trabajando en Pontevedra para desarrollar la Medicina Geriátrica. ¿Qué significa implantarla en un hospital público como el de Montecelo?

Implantar la Medicina Geriátrica en cualquier hospital de España es ahora mismo una necesidad. Los hospitales atienden a una población de personas mayores muy superior a la población infantil, así que hoy por hoy no hablaría solamente de necesidad, sino de una necesidad urgente. Hacerlo en Pontevedra supone además un reto personal muy bonito. Soy de Redondela, he ejercido siempre fuera y poder traer aquí lo que he desarrollado en otros lugares me encanta. Supone ofrecer a las personas mayores de mi tierra la posibilidad de acceder a una medicina de primer nivel.

¿Cuál es el trabajo de la Geriatría en general?

Nuestro objetivo fundamental es mantener la capacidad funcional de las personas mayores. No buscamos que no tengan enfermedades, porque eso muchas veces no es posible, sino prevenir el deterioro funcional que con tanta frecuencia acompaña a esas enfermedades. Hacemos mucha prevención. Primero tratamos de evitar ese deterioro funcional y, cuando ya existe una situación de dependencia, intentamos prevenir las complicaciones derivadas de ella. Si hubiera que resumir el principal objetivo de un geriatra en una expresión, sería preservar la capacidad funcional.

¿Cuántos geriatras trabajan actualmente en el área sanitaria de Pontevedra e O Salnés?

Actualmente somos cuatro. Tres trabajamos dentro de la unidad de coordinación con residencias y otro geriatra desarrolla su actividad en Hospitalización a Domicilio, HADO.

"Nuestro objetivo fundamental es mantener la capacidad funcional de las personas mayores"

¿En qué consiste esa coordinación con las residencias?

Trabajamos fundamentalmente en tres ámbitos. El primero es mejorar la coordinación entre el hospital y las residencias. Valoramos a los pacientes que pasan por el hospital, tanto en Urgencias como cuando necesitan un ingreso, y también realizamos valoraciones en las propias residencias para evitar desplazamientos innecesarios al hospital. Un segundo ámbito es la formación y el trabajo conjunto con los profesionales de las residencias, desarrollando protocolos comunes de actuación. Y también realizamos una labor de asesoramiento. En general, en este momento nuestra actividad está centrada en las personas mayores que viven en residencias.

Usted creó anteriormente en Getafe una unidad de caídas y fracturas reconocida por la Comisión Europea. ¿Son uno de los grandes problemas entre las personas mayores?

Son uno de los problemas más frecuentes, aunque no el único. Yo insisto mucho en ellas porque he trabajado durante años en este campo, pero también porque muchas veces ni las propias personas mayores ni los profesionales sanitarios les dan la importancia que deberían. Una persona mayor se cae y, en ocasiones, no consulta. Y cuando consulta, muchas veces se comprueba que no existe una fractura y ahí termina todo. No se realiza después una valoración dirigida a evitar nuevas caídas. En una persona mayor una caída es un signo clínico. En un niño que está aprendiendo a caminar puede ser normal y en una persona joven puede tratarse simplemente de un accidente haciendo deporte. Pero en una persona mayor puede estar indicándonos que existe algún problema detrás.

¿Hay otros síntomas que solemos atribuir erróneamente al envejecimiento?

Sí. Por ejemplo, alteraciones de la memoria, cambios de comportamiento, mayor torpeza o lentitud al caminar. Hay muchos signos que en ocasiones se asumen como parte normal del envejecimiento cuando pueden estar indicándonos otra cosa. También debemos prestar atención a cómo responde una persona mayor ante una enfermedad. Una infección o cualquier otro proceso puede poner de manifiesto que tiene poca reserva funcional. Aunque supere ese episodio, después hay que seguir pendiente de ella y realizar una valoración. Eso todavía no se hace siempre.

"En una persona mayor una caída es un signo clínico, puede indicar un problema detrás"

Es habitual encontrar personas mayores que toman un elevado número de medicamentos. ¿Existe un problema de polifarmacia?

Existe una tendencia a prescribir y a ir sumando tratamientos. El problema es que, a medida que envejecemos, cambia nuestra composición corporal y también el funcionamiento de los órganos. Eso hace más fácil que aparezcan efectos secundarios e interacciones que quizá no se producirían en una persona más joven. Por eso es fundamental revaluar periódicamente todos los fármacos. Hay que revisar no solamente si continúa existiendo una indicación, sino también cuál es su impacto y cuál es realmente el beneficio para esa persona.

¿Qué papel deberían desempeñar el ejercicio físico y la alimentación?

En esa tendencia que tenemos a prescribir medicamentos, con frecuencia nos olvidamos del efecto del ejercicio físico. Y deberíamos prescribir ejercicio igual que prescribimos un fármaco. El ejercicio físico ha demostrado eficacia en multitud de enfermedades. Pero no basta con decir simplemente a una persona que haga ejercicio, porque sabemos que una recomendación tan genérica muchas veces no funciona. Si de verdad queremos conseguir un cambio en el estilo de vida que tenga impacto sobre sus enfermedades y, sobre todo, sobre su capacidad funcional, hay que prescribir ese ejercicio de una manera concreta.

Galicia es una de las comunidades más envejecidas. ¿Qué cambios debería introducir el sistema sanitario para responder a esa realidad?

Desde mi punto de vista, necesitamos que haya geriatras y, más que geriatras aislados, servicios de Geriatría en todos los hospitales de Galicia. Y tenemos que empezar a trabajar mucho más en prevención, especialmente en la prevención del deterioro funcional de las personas mayores.

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