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Ingresan los nuevos alumnos de la Escuela Naval Militar, listos para la fase de instrucción

Familias de diferentes provincias llegaron a Marín para despedir a sus hijos durante el tradicional acto de llamada y acompañamiento por los mandos de brigada

Llegada de los primeros alumnos a la Escuela Naval de Marín.

Rafa Vázquez

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M. A.

Marín

La Escuela Naval Militar de Marín vivió esta mañana su tradicional acto de la incorporación de nuevos alumnos. Familias de diferentes lugares de España se reunieron a las puertas del centro para despedir a sus hijos, que comenzarán desde el primer minuto la adaptación al estilo castrense y entrarán a formarse en lo militar y en ingeniería.

Para acceder a una de estas plazas hace falta conseguir notas muy altas y pasar un cribado. Se trata de puestos que combinan «el grado en ingeniería, en tecnologías navales; y la formación militar física», como cuenta el nuevo alumno pontevedrés Roque Díaz justo antes de que empiece el acto de entrada.

«Me animé un poco por el prestigio que conlleva estar aquí, por la cercanía con casa incluso, y porque la oportunidad de formarme en ingeniería a la vez que en lo militar me parece muy interesante», explica Díaz sobre su motivación para unirse a la Escuela Naval Militar. «Está todo compatibilizado de forma que es posible sacarse las dos cosas en cinco años», añade.

Él, por las notas de la PAU, quedó séptimo en la lista de admisión, que fue el primer cribado. Ahora, los primeros quince días los nuevos alumnos pasarán por la fase de instrucción, que es, en palabras de Roque Díaz otro «cribado por la parte física, hecho en parte para ver quién pasa las pruebas y quién no».

MARIN.Llegada de los alumnos de primer año a la Escuela Naval Militar

Roque Díaz, un nuevo alumno pontevedrés para la Escuela Naval. / Rafa Vázquez / FDV

Se trata de una fase de acogida, orientación y adaptación al entorno, fundamental para que la transición se realice de manera gradual. No obstante, quien no la supere, «no podría continuar», como sigue explicando el pontevedrés. En septiembre empezarán su formación oficial.

Díaz entra en el cuerpo general de la Armada, que tiene 115 plazas. Además, también hay 57 plazas para la infantería de marina, 34 para el cuerpo de intendencia, 23 para el cuerpo de ingenieros de la escala de oficiales y 13 para los ingenieros de la escala técnica de oficiales.

La llamada a cruzar las puertas empezó con puntualidad a las 10.00 horas, desatando un momento emotivo y de alegría para familias y amigos. La mayoría de ingresos son jóvenes procedentes de otros territorios, como Andalucía o Alicante: Ricardo es un joven alicantino que llega a Marín cumpliendo su gran objetivo desde que era pequeño. Esperando a que digan su nombre, cuenta que siempre lo tuvo muy claro.

Para algunos, esta formación ya es una tradición, y varios admitidos llegaron acompañados por familiares uniformados. Fueron recibidos por militares vestidos con el blanco oficial y se colocaron ordenadamente en filas, preparados para acatar un nuevo nivel de disciplina.

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