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«¿Para qué comprar una antigüedad si no tienes dónde ponerla?»

Pablo Sánchez, de Decadent Arte & Antigüedades, explica que el verano cambia el perfil de los clientes, con más visitantes de fuera, pero alerta de la falta de relevo generacional en un sector que pierde compradores jóvenes

Pablo Sánchez, de Decadent Arte & Antigüedades

Pablo Sánchez, de Decadent Arte & Antigüedades / Rafa Vázquez

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Pontevedra

No siempre la novedad es lo que despierta interés. Cuadros, fotografías, libros o muebles de épocas ya no tan actuales, atraen a personas que buscan en estos objetos algo más que una simple decoración para sus hogares. Ahí entran las tiendas de antigüedades, que mantienen su actividad durante el verano, aunque con un cambio evidente en el perfil de quienes cruzan sus puertas. En Decadent Arte & Antigüedades, situada en la calle Echegaray de Pontevedra, su responsable, Pablo Sánchez, explica que estos meses no suponen necesariamente un aumento del volumen de clientes, pero sí una transformación del público.

«Deja de venir el cliente de Pontevedra y empieza a venir otro tipo de cliente, más de fuera, que ya viene buscando cosas concretas y que está más dispuesto a gastar algo más», señala. Para Sánchez, los turistas no solo se interesan por las piezas que encuentran en la tienda, sino también por el propio espacio: «Valoran la tienda en sí, no solo lo que hay dentro».

El comprador gallego suele tener además una búsqueda muy ligada a sus propias raíces. «Los de Galicia vienen buscando cosas de proximidad: cuadros de temática gallega, literatura gallega, fotografías, postales…», explica. Un comportamiento que, según apunta, se repite según el origen del visitante: «Esto va por parroquias, los de Cataluña buscan cosas catalanas, los de Galicia, gallegas. Cada zona busca lo suyo».

Libros, muebles o fotografías, entre otras muchas cosas, tienen cabida en este espacio.

Libros, muebles o fotografías, entre otras muchas cosas, tienen cabida en este espacio. / Rafa Vázquez

El problema, apunta Sánchez, es que ese público tiene una edad concreta y no encuentra sustituto. «Suele ser gente de en torno a unos 45 años. El gran problema es que no hay relevo generacional», afirma. Mientras los clientes más mayores ya tienen una vivienda formada y espacio para conservar estas piezas, las generaciones más jóvenes apenas se acercan a este tipo de comercios.

«Ver a alguien de menos de 40 años en una tienda de antigüedades es casi imposible», asegura. Para él, la explicación está en un cambio de modelo de vida: «La gente joven está más obligada a emigrar, a competir por una vivienda y muchas veces no tiene espacio para decorar a su gusto ni para tener cosas propias. ¿Para qué comprar algo si no tienes dónde ponerlo?».

Aunque los muebles continúan siendo uno de los elementos que más llaman la atención, Sánchez defiende que el mundo de las antigüedades es mucho más amplio. «Hay que abrir la visión. Si te quedas solo con cosas gallegas o con un determinado mueble, te estás perdiendo muchas cosas interesantes», explica. En su tienda conviven piezas vinculadas a Galicia con otras de procedencias tan diferentes como Asia o África.

Piezas de Decadent Arte & Antigüedades

Piezas de Decadent Arte & Antigüedades / Rafa Vázquez

Pese a que sigue habiendo interés por las piezas únicas, el responsable de Decadent Arte & Antigüedades no duda al analizar la situación del sector. «El tema de las antigüedades está en declive, y quien diga otra cosa no se está dando cuenta», afirma.

Como ejemplo, señala un armario de castaño del siglo XVIII que forma parte de su exposición. «Hace años se vendía por alrededor de un millón de pesetas. Hoy lo estoy vendiendo por unos 2.300 euros. Es menos de la mitad», explica.

Para Sánchez, el reto pasa por conseguir que nuevas generaciones vuelvan a mirar estos objetos de otra manera: no solo como muebles o piezas decorativas, sino como fragmentos de historia capaces de sobrevivir al paso del tiempo, pero para ello deben tener el espacio y la oportunidad de poder interesarse en ello, cosa de la que actualmente carecen.

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