Pontevedra inaugura en septiembre el Centro Maruxa Mallo, blindando el gallego, el lenguaje inclusivo y la creatividad frente a la IA
La puesta en valor del talento femenino estructura toda la geografía interior del edificio, que dedicará cada una de sus plantas a mujeres que marcaron la diferencia en sus respectivos ámbitos

Fachada del Centro Internacional de Creatividade Maruxa Mallo, ubicado en el edificio del antiguo Conservatorio. / Rafa Vázquez
El antiguo Conservatorio de Pontevedra ya tiene nombre propio, fecha de apertura y una hoja de ruta definida. A partir del próximo septiembre, el edificio renacerá como Centro Internacional de Creatividade Maruxa Mallo, un espacio concebido para dinamizar la economía creativa local bajo unas normas de uso que blindan el idioma gallego, el lenguaje inclusivo y la creatividad estrictamente humana frente al avance de la inteligencia artificial. Los concejales Anabel Gulías y Demetrio Gómez han detallado este miércoles el ideario y las líneas de trabajo de este nuevo equipamiento municipal, que abrirá sus puertas a entidades públicas, asociaciones sin ánimo de lucro y, por primera vez, a empresas privadas.
La elección de Maruxa Mallo como figura titular es toda una declaración de intenciones por parte del gobierno local. Se busca reivindicar a una artista plástica de la Generación del 27 que, pese a su reconocimiento internacional, sufrió una «invisibilización histórica», subrayó Gulías. Su firme compromiso con el feminismo, los valores republicanos y la libertad sirven de cimiento para la nueva identidad gráfica del centro, vertebrada en torno a una caracola invertida. Este símbolo, diseñado a partir del imaginario marino y geométrico de la pintora, representará la marca del edificio con una paleta cromática extraída directamente de su obra.
Esta voluntad de rescate histórico y puesta en valor del talento femenino estructura toda la geografía interior del inmueble, dedicando cada una de sus plantas a mujeres que marcaron la diferencia en sus respectivos ámbitos. La planta sótano, el Andar -1, llevará el nombre de la compositora y multiinstrumentista Mercedes Peón, reconociendo su papel en la innovación de la música tradicional gallega. El nivel de acceso, que funcionará como entrada principal, rendirá homenaje a Fina Casalderrey, Premio Nacional de Literatura Infantil y miembro de la Real Academia Galega.
El recorrido ascendente por el edificio es un mapa de la creatividad en distintas disciplinas. La primera planta, concebida como un espacio multidisciplinar, estará dedicada a María Xosé Queizán, referente indispensable del pensamiento crítico y el feminismo en Galicia. En el segundo piso se destacará la labor de Olga Amoedo en el cooperativismo de la enseñanza gallega. La tercera planta cruzará fronteras para reivindicar a Ursula K. Le Guin, figura cumbre de la literatura fantástica y de ciencia ficción, cuyas obras exploraron incansablemente los roles de género y la equidad social.
Se establecerán dos modalidades de ocupación: una de carácter temporal para proyectos de larga duración y otra puntual para jornadas o eventos específicos. Los proyectos que aspiren a instalarse deberán acreditar su impacto local, su contribución a la creación de empleo y su encaje en la economía creativa
Por su parte, la ciencia y la divulgación conquistarán el cuarto piso de la mano de Elena Vázquez Abal, catedrática de Geometría y Topología de la Universidad de Santiago. Finalmente, el quinto nivel acogerá el universo de Lucía Aldao y María Lado, creadoras del proyecto escénico y poético Aldaolado, mientras que la última planta guardará también un homenaje a María Luz Morales, pionera al convertirse en la primera mujer directora de una cabecera periodística.
Más allá de la carga simbólica, el Centro Internacional de Creatividade operará bajo un protocolo de uso inédito en la ciudad, diseñado para dar cabida a disciplinas tan diversas como las artes plásticas, la literatura, el diseño, la innovación social o la creación de videojuegos. Se establecerán dos modalidades de ocupación: una de carácter temporal para proyectos de larga duración y otra puntual para jornadas o eventos específicos. Los proyectos que aspiren a instalarse deberán acreditar su impacto local, su contribución a la creación de empleo y su encaje en la economía creativa.
El reglamento municipal fija líneas rojas innegociables para las entidades usuarias. Toda la actividad deberá comunicarse obligatoriamente en gallego y hacer uso de un lenguaje inclusivo. Además, el protocolo recoge una cláusula específica sobre el uso de la inteligencia artificial, estipulando que se permitirá exclusivamente como una herramienta al servicio del usuario, pero en ningún caso como un elemento que manipule o sustituya la creatividad intrínsecamente humana. Con estas premisas, el edificio arrancará en septiembre con alrededor de media docena de entidades ultimando sus proyectos de ocupación anual, entre los que ya figuran Espazo Coop, el Seminario Permanente de Jazz, la Universidade de Vigo y una futura residencia creativa vinculada a la literatura infantil.
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