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La Xunta destina 4,1 millones de euros a la nueva fase del saneamiento integral de la ría de Pontevedra

El presidente, Alfonso Rueda, visita las obras en el entorno del río Lameira

Visita, esta mañana, del presidente de la Xunta a las obras del entorno del río Lameira.

Gustavo Santos

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El saneamiento integral de la ría de Pontevedra avanza con una nueva fase centrada en las redes de abastecimiento municipales. El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, ha supervisado este lunes en Marín las obras de mejora en el entorno del río Lameira, una intervención a la que la administración autonómica destina 4,1 millones de euros. Los trabajos persiguen un doble objetivo: atajar los vertidos contaminantes desde su origen e integrar los márgenes fluviales en el tejido urbano mediante una nueva senda peatonal.

La actuación técnica en el trazado del Lameira ha supuesto la retirada del antiguo colector que discurría por el propio lecho del río. En su lugar, se ha instalado un nuevo sistema de canalización exterior diseñado para evitar las filtraciones de agua hacia la red. La infraestructura se completa con la construcción de un tanque de tormentas y la modernización de los sistemas de bombeo, elementos proyectados para contener el riesgo de vertidos incontrolados durante los episodios de precipitaciones intensas. De forma paralela a la obra civil subterránea, el proyecto recupera la superficie con la limpieza de espacios degradados y la habilitación de un paseo de 1,2 kilómetros a disposición de los vecinos.

Durante la visita, en la que estuvo acompañado por la conselleira de Medio Ambiente y Cambio Climático, Ángeles Vázquez, Rueda enmarcó esta obra dentro de una estrategia global que moviliza más de 56 millones de euros para depurar las aguas de la ría. Esta inversión tiene un impacto directo sobre una población de 242.000 habitantes repartidos entre los municipios de Marín, Pontevedra y Poio.

Rueda enmarcó esta obra dentro de una estrategia global que moviliza más de 56 millones de euros para depurar las aguas de la ría. Esta inversión tiene un impacto directo sobre una población de 242.000 habitantes repartidos entre los municipios de Marín, Pontevedra y Poio

El titular del Ejecutivo autonómico subrayó la necesidad de ejecutar infraestructuras preventivas que se anticipen a las variaciones del cambio climático y garanticen el correcto tratamiento de los caudales antes de su llegada a la costa. «De nada sirven inversiones tan importantes como la que estamos haciendo en una depuradora para miles de personas, si lo que llega a la depuradora y se manda por el emisario no llega en condiciones adecuadas», incidió el presidente gallego. En este sentido, remarcó que para aspirar a una «Galicia Calidade en medio ambiente, estas obras son necesarias, imprescindibles».

Este esfuerzo económico en el origen de las redes municipales toma el relevo a las infraestructuras de gran calado ya acometidas en la ría, como son la modernización de la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) de Os Praceres y la puesta en marcha de su nuevo emisario submarino, que con sus 3,7 kilómetros de canalización es el de mayor longitud de toda la comunidad autónoma.

Rueda recordó que, aunque las competencias en materia de saneamiento son de titularidad estrictamente municipal, la colaboración técnica y económica de la Administración autonómica resulta indispensable para desbloquear proyectos de esta envergadura. La mejora de la calidad de estas aguas, concluyó, no responde únicamente a criterios medioambientales, sino que busca proteger de manera directa a «la gente que vive del mar, las playas que queremos tener en magníficas condiciones y el turismo».

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