Sequía
El Lérez eleva la alerta con las primeras prohibiciones para el consumo de agua
Augas de Galicia veta desde ahora el llenado de piscinas o el lavado de coches en un nuevo grado de emergencia en el río | Coincide con los cortes nocturnos de suministro en zonas de Poio

Estado del río Lérez en la presa de Monte Porreiro. / Rafa Vázquez
Hasta este lunes y durante el último mes, eran recomendaciones, pero desde ahora, se convierten en prohibiciones. Augas de Galicia veta el llenado de piscinas, el riego de huertos o jardines y el lavado de coches con agua municipal. Todo ello, con un aumento de la alerta por sequía en el río Lérez que atenaza a la comarca desde que comenzó el verano y que no tiene visos de remitir a corto plazo.
Con el río bajo mínimos, la conselleira de Medio Ambiente, Ángeles Vázquez, anunció en Marín que la Oficina Técnica da Seca se reúne este martes para hacer oficiales estas prohibiciones, ya que «hasta ahora eran recomendaciones pero parece que nadie las seguía». Y es que no solo el río Lérez presenta un caudal alarmante, en la mitad de su mínimo ecológico, sino que las restricciones de agua ya comienzan a llegar a la comarca. Y eso que Ence ya dejó hace días de captar agua del río, tal y como confirmó la conselleira.
Esas primeras restricciones ya se aplican en Poio, que desde el fin de semana realiza cortes de ocho horas, durante las noches, en zonas de Samieira y Raxó porque los manantiales que abastecen a los depósitos que suministran a esas áreas ya no son suficientes y es necesario cerrar el grifo parte del día para que se llenen. El Concello detalló ya las zonas afectadas por estos cortes, de 00.00 a 8.00 horas. En Raxó son la zona alta de la avenida de Outeiro, el camiño Rabo de Porco, la avenida Portería, la Rúa da Igrexa, Camiño da Granxa, Costaneira y dos Vellos, las rúas Outeiriño, Rego, Caneliñas y Braxilde, en su zona alta. En Samieira son Arén, Seimorzáns, Igrexa, Ríodama, Pedreisón, Tarrío, Teinogueira, Covadalaxe, Pomar, Publicada y Monte Bouza.
Estos cortes no están relacionados, de momento, con la situación del Lérez, pero no se descartan en otros municipios de persistir la sequía actual, con apenas dos litros de lluvia por metro cuadrado recogidos en mes y medio.
El alcalde de Poio, Ángel Moldes, apelaba, precisamente, a la «lluvia y a un consumo responsable» para hacer frente a la situación a corto plazo, Pro para el futuro apunta a dos vías. Por un lado, a mancomunar el agua del Lérez, que abastece a toda la ría; y por otro, aprovechar el nuevo contrato municipal de suministro para «crear infraestructuras de almacenamiento en las que acumular la lluvia del invierno».
La prealerta por sequía en el Lérez se decretó el 8 de julio, un mes antes de lo habitual, y se prorrogó el día 24. Ahora se amplía y afecta a los municipios de Pontevedra, Barro, Bueu, O Campo Lameiro, Cangas, Cerdedo Cotobade, A Estrada, Forcarei, A Lama, Marín, Meaño, Meis, Moaña, Moraña, Poio, Ponte Caldelas, Sanxenxo, Silleda y Vilaboa, así como el ourensano de Beariz.
Hasta ahotra se recomendaba a la población realizar un uso lo más responsable posible del agua, evitando las actividades que más consumo generan, como el llenado de piscinas o el riego con agua potable, así como tener especialmente presentes las buenas prácticas en el hogar, como ducharse en vez de bañarse, utilizar las funciones eco de los electrodomésticos o evitar malgastar recursos cerrando el grifo cuando no se esté utilizando. Ahora, estas prácticas ya no se recomiendan, se imponen.
«No es coherente pedir al vecino un uso responsable y seguir los baldeos»
Los cortes de suministro en Poio han sido calificados por la oposición como «falta de previsión» del gobierno local., El PSOE denunció que, «a pesar de la evolución de la situación y las advertencias recibidas de la propia empresa concesionaria, el gobierno municipal no aprobó ningún bando de ahorro, no estableció restricciones al llenado de piscinas, al riego, al lavado de vehículos o a otros usos no prioritarios y tampoco puso en marcha una verdadera campaña preventiva para reducir el consumo. y mientras los recursos disminuían, la pasada semana el propio Concello continuaba utilizando agua para baldear y limpiar las calles».
Algo similar apuntaba el BNG, que considera «falta de coherencia» del gobierno local «entre el llamamiento actual del gobierno local a realizar un consumo responsable y las actuaciones realizadas por el propio Concello durante los últimos días. Mientras se pide a los vecinos que ahorren cada litro, el Concello estuvo hasta hace poco baldeando calles y manteniendo en funcionamiento duchas y lavapiés en las playas».
El alcalde Ángel Moldes replica a la oposición que «no vale de nada prohibir los baldeos en Poio si los siguen realizando en Marín, Bueu, Pontevedra o Sanxenxo, ya que todos recibimos el agua del mismo sitio, el río Lérez. Las medidas que se deben adoptar tienen que ser en conjunto para todos los municipios que se abastecen del río».
Se recupera la propuesta de crear un ente supramunicipal
Varios alcaldes, entre ellos los de Vilaboa y Poio, han resucitado estos días la idea de crear un ente supramunicipal de todos los ayuntamientos de la ría para gestionar el agua del Lérez, cuya concesión corresponde a Pontevedra. Vázquez insistió este lunes en esta posibilidad, que definió como mancomunidad. Es una propuesta que la Xunta puso sobre la mesa hace unos años pero algunos concellos la rechazaron porque el precio del agua sería para ellos más elevado que ahora.
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