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Mascotas

Denuncian a la protectora Os palleiros de Pontevedra por la desaparición y acogida posterior de una perra en Poio

Quina desapareció de su hogar en San Juan y un mes después fue presentada como Valle buscando una nueva familia al carecer de chip tal y como marca la ley

La dueña ya ha presentado una denuncia ante la Policía Local mientras que la protectora ha trasladado la causa a sus abogados

La perra Quina en una imagen de archivo en su casa.

La perra Quina en una imagen de archivo en su casa. / FdV

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Víctor P. Currás

Víctor P. Currás

Vigo

Tensa situación por la desaparición y posterior adopción de una mascota en el sur de Galicia. Una vecina de Poio ha denunciado a la protectora Os Palleiros de Pontevedra por «irregularidades en la estancia y atención» de su perra, quien permanece en las instalaciones de Campañó.

Los hechos se remontan a la noche de San Juan cuando Quina huyó del domicilio familiar donde convivía con su madre y la familia de la que formaba parte desde hacía 11 años. Durante las semanas siguientes permanecieron atentas a las redes sociales de refugios y permanecían en contacto con los vecinos, aunque «no la dábamos por muy viva o que estaría robada en alguna casa», explica su dueña, Rocío. Es por ello que la publicación del 23 de julio en el Instagram de la protectora les insufló ánimos y trataron de ir a recogerla tan pronto como fue posible. En las semanas anteriores ya habían subido publicaciones en sus stories, aunque éstas no fueron vistas por la familia en las 24 horas que permanecían publicadas.

Desde Os palleiros le reclamaron más datos para corroborar que la perra, que carecía de chip a pesar de ser obligatorio por ley, era suya. Su familia apuntó a la cojera y problemas en la cadera, las cataratas heredadas de su padre y otras cualidades. Sin embargo, fueron emplazadas a una reunión presencial en las instalaciones el martes 4 de agosto a las 16.30 horas. Aunque a su propietaria le extrañó tanta demora para encontrarle un hogar, se desplazó hasta allí para someterse a un nuevo cuestionario por parte de la directiva.

Pese a mostrar las fotografías del can durante varios años en su casa con su hija o el resto de cachorros, «no las daban por válidas», relata. Fue entonces cuando reclamó ver a la perra, renombrada como Valle por parte de la protectora, y encerrada en un espacio de 2x2 metros. Allí le indicaron que debía tener cuidado puesto que había sido operada esa misma mañana para castrarla. Fue en ese momento cuando esta vecina de Poio mostró su rechazo total, ya que ya estaban informados de que acudiría a buscarla ese martes y la intervención quirúrgica fue sin su consentimiento.

Rocío les indicó que asumiría los gastos de su estadía en el veterinario y el registro con el chip, pero no los de la cirugía. Fue en ese momento cuando le indicaron que había varias familias interesadas en su adopción a pesar de tener ya un hogar. «No es el primer ni el último caso», lamenta, apuntando que en Google Maps aparecen varias reseñas similares y ya se ha puesto en contacto con otras víctimas de procedimientos similares. Fue entonces cuando decidió acudir a la Policía Local y el juzgado de instrucción nº1 de Pontevedra, donde presentó una denuncia que envió por burofax el miércoles. Sobre el hecho de que el animal careciera del chip obligatorio por ley reconoce la «dejadez», aunque el animal siempre estuvo en casa sin problemas. La Ley de Bienestar Animal contempla sanciones de hasta 50.000 euros por este incumplimiento.

De esta manera logró frenar la inminente adopción del can por parte de una nueva familia. «La perra no es vuestra», le replicaron desde la entidad que cuenta con más de un centenar de animales en sus instalaciones. «Ningún organismo vigila estas actuaciones», lamenta, señalando que hay casi 5 kilómetros de distancia de su domicilio en Poio a la sede de Os Palleiros. Una cifra que considera imposible que su perra recorriera en junio dada su cojera, lo que habría hecho que se hiciera cargo de ella otra entidad del municipio vecino.

Quina, junto al resto de perros familiares en una imagen de archivo aportada por la familia para corroborar su propiedad

Quina, junto al resto de perros familiares en una imagen de archivo aportada por la familia para corroborar su propiedad / FdV

La protectora asegura «haber cumplido con la ley en todo momento»

La reacción de Os Palleiros llegó a través de sus redes sociales con un comunicado a última hora de la tarde del viernes. En él avanzan que «No van a entrar a debatir públicamente ni tolerar más faltas de respeto» después de que en los últimos días varias publicaciones sobre otros canes se llenaran de comentarios de denuncia.

«La realidad no es lo que están contando, no tiene nada que ver», insisten a la llamada de FARO para conocer su versión de los hechos. Aunque no tienen constancia de la denuncia —les llegó un aviso por burofax— señalan que todo el proceso de adopción ha quedado «paralizado» para poder solventar la situación.

«Nuestro deber es acoger a todos los perros en situación de abandono y estamos muy tranquilas porque hemos cumplido con la ley en todo momento», añaden en el texto en el que aseguran que no realizarán más declaraciones. «En cuanto nuestros asesores legales consideren que es el momento oportuno publicaremos un comunicado mucho más extenso en el que explicaremos los hechos con la documentación y la información que corresponda», añaden en sus redes.

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