Un mes de prealerta por sequía
El caudal del Lérez subió un 25% en un día pero el Pontillón ofrece su nivel más bajo en catorce años
Pese al aumento, el río todavía presenta un estado preocupante, muy por debajo de su límite ecológico, y el embalse está al 83%

Estado del río en la presa de Monte Porreiro. / Rafa Vázquez
La cuenca del Lérez cumple un mes en prealerta por escasez de agua desde que la Xunta decretó este nivel de emergencia el pasado 8 de julio y la situación no ha mejorado, sobre todo porque el índice de precipitaciones desde entonces es prácticamente nulo, con cero litros por metro cuadrado en julio y apenas dos recogidos el pasado 4 de agosto, la única jornada con lluvia registrada en los últimos cuarenta días.
El caudal del río Lérez estaba el pasado jueves en menos de 0,7 metros cúbicos por segundo, cuando Augas de Galicia comenzó a ofrecer datos al respecto tras semanas de silencio. Este viernes se llegó a 0,85, un 25% más que en la jornada anterior, si bien a medida que transcurría el día ese nivel fue descendiendo. La media del día 3 de agosto fue de 0,67, que subió a 0,73 al día siguiente, pero bajó a 0,68 el miércoles. Ya el jueves se situó en 0,80, nivel que llegó a superar ligeramente este viernes, y a las 19.00 horas estaba ligeramente de esa barrera. Pese a esa mejoría, el río continúa en una situación muy preocupante, en la mitad de su caudal ecológico mínimo.
La empresa Ence anunciaba también el jueves que había dejado de utilizar el agua de río, en su presa de Bora, para la producción de su fábrica de Lourizán, si bien mantiene la planta en actividad gracias a las nuevas tecnologías aplicadas desde 2022, cuando sí tuvo que parar por la sequía, que permiten reutilizar el agua de la depuradora de su complejo y de la colindante de Praceres. La empresa anunció que mantendrá este sistema hasta que se recupere la normalidad en el Lérez, una posibilidad que ahora parece lejana ante la falta de lluvias considerables a corto plazo.
Esas lluvias, aún no previstas, también permitirían aliviar la situación del embalse del Pontillón, en Verducido, que sirve de «almacén» para las peores épocas de la sequía. Sin llegar a ser alarmante, sí llama la atención que su ocupación actual, del 83,5% sea la más baja de los últimos catorce años en el mes de agosto. Hay que remontarse a agosto de 2011 para encontrar un índice peor, cuanto estaba en menos del 75% de su ocupación total.
En agosto de 2022, cuando Ence tuvo que paralizar varios meses su producción, el embalse bajó a menos del 85%, algo mejor que en la actualidad. En las tablas históricas de Augas de Galicia sobre el estado del Pontillón en agosto, no aparece ningún otro año en el que su ocupación estuviera por debajo del 90%, e incluso en ejercicios como 2025, 20o18 o 2013, se rozaba el lleno absoluto.
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