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Comedor Social

El Festival Kilo: cuarenta años de solidaridad en Marín

El Auditorio de Marín acoge el viernes una nueva edición del Festival Kilo, una de las citas más solidarias del municipio y que en este 2026 cumple cuarenta años a beneficio del Comedor Social. Este servicio, atendido por voluntarias, atiende cada día a una media de unas noventa personas

La alcaldesa, con las voluntarias del comedor.

La alcaldesa, con las voluntarias del comedor. / FdV

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Marín

El Comedor Social de Marín acogió ayer presentación del 40 Festival del Kilo, la actividad solidaria por excelencia del verano marinense y qué servirá para recoger alimentos para esta institución social, que es todo un ejemplo en su forma de trabajar y de dar asistencia social. En esta presentación participaron la alcaldesa de Marín, María Ramallo, y la concejala, Marián Sanmartín, junto con las voluntarias del comedor.

La cita será el viernes 7 de agosto a las 21.00 horas en el Auditorio, con apertura de puertas media hora antes y entrada libre hasta completar el aforo. Participarán Antonio Peixoto, Manuel Somoza, Antonio Fernández, Candela, José Manuel Couñago, Ecos de Marín, la Banda de Música de Marín, Canteir@s de Marín y a gran artista de la noche, la cantante de ópera cubana Betsy.

Aunque cualquier tipo de alimento no perecedero es bien recibido, sobre todo el Comedor precisa aceite, leche, arroz y pasta. Además, habrá sorteos durante el transcurso del festival de varios artículos, entre ellos un cuadro del pintor marinense Antón Sobral, que estará para entregar la obra a la persona agraciada.

La presidenta del Comedor explicó que hoy por hoy se despachan entre 85 y 90 servicios de comida cada día, a los que se añaden aquellas familias que llevan sus tuppers para alimentar en la casa a los niños de la familia.

También quisieron destacar el buen ambiente que hay en el Comedor y la importancia de la aportación de las personas desinteresadas, pero sobre todo de las instituciones, para sufragar los costos de la instalación.

De hecho, la alcaldesa quiso recalcar que las ayudas para esta asistencia social se quedan cortas al lado «del inmenso trabajo que hacen día a día las voluntarias de este comedor, sin las que no sería posible hacer esta cobertura social que, desgraciadamente, mucha gente necesita».

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