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Documento notarial clave: los herederos de Carmen Romero confirman la venta al Estado de la Casa Barroca de Combarro

El testimonio supone un nuevo paso firme para que el Ministerio de Cultura recupere la titularidad del edificio histórico

La Asociación A Solaina hace entrega en la Subdelegación del Gobierno del documento procedente de la familia asentada en Uruguay

Abel Losada, Andrés Dacosta y Antón Briones, esta mañana en la entrega del acta notarial.

Abel Losada, Andrés Dacosta y Antón Briones, esta mañana en la entrega del acta notarial. / FdV

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Hay gestos que devuelven la dignidad al patrimonio y reconcilian a una comunidad con su historia. Esta mañana, representantes de la Asociación A Solaina han depositado en la Subdelegación del Gobierno en Pontevedra un documento notarial decisivo: la manifestación explícita de los herederos de Carmen Romero Fernández en la que certifican que la histórica «Casa Barroca» de Combarro fue vendida y pagada por el Ministerio de Cultura a principios de los años setenta, y que ellos, legítimos descendientes, no reclaman nada porque el inmueble no les pertenece. Su único deseo es que se cumpla la voluntad de su abuela y el edificio se transforme, al fin, en el ansiado Museo da Costa.

El acto de esta mañana supone un giro crucial para desenredar un laberinto burocrático que dura ya décadas. El secretario de A Solaina, Andrés Dacosta, y el tesorero, Antón Briones, fueron los encargados de formalizar la entrega de esta documentación redactada desde el arraigo y el compromiso moral de la familia, afincada en parte en Uruguay pero con el corazón en las callejuelas de piedra de Combarro.

Las declaraciones de Dacosta y Briones a las puertas de la sede estatal ponían voz a un proceso tan complejo como singular. La historia se remonta a 1969, cuando se proyectó la creación de tres museos emblemáticos en Galicia: el de la Montaña en O Cebreiro, el do Val en O Ribeiro y el Museo da Costa en la villa marinera. Los dos primeros vieron la luz, pero la iniciativa costera quedó sepultada por la marejada de un proceso administrativo oscuro. Aunque en 1972 el Consejo de Ministros declaró la utilidad pública de la Casa Barroca para proceder a su expropiación forzosa, y los herederos percibieron el pago acordado por la venta, la falta de una última acta de cobro en los archivos oficiales abrió una laguna legal que derivó, con los años y por vías catastrales insólitas, en el intento de privatización de un bien que ya era de todos.

«Lo que no es nuestro no lo queremos», resumieron los portavoces de A Solaina citando la rotundidad con la que los propios familiares de Carmen Romero rompieron cualquier tentación de especulación. La valiosa aportación notarial de Mari Carmen Nedeiar Salgueiro, Clemente Fernando Zanetti Salgueiro y María Cristina Zanetti Salgueiro —con el impulso firme en el propio municipio de vecinos como María Castro, Paco Romero y Lola Romero— demuestra que el inmueble jamás figuró en las sucesivas e irrestrictas particiones de bienes de la familia, sencillamente porque la casa ya había sido liquidada a las arcas públicas.

De hecho, la sorpresa saltó cuando la propia Mari Carmen se presentó en Combarro, tras haber seguido la controversia a través de internet, dispuesta a zanjar el problema que amenazaba con registrar a nombre de un particular el edificio histórico.

Desde A Solaina entienden que el escrito presentado hoy en la Subdelegación debe ser la llave definitiva para que el Ministerio recupere de oficio la titularidad de la Casa Barroca

Desde A Solaina entienden que el escrito presentado hoy en la Subdelegación debe ser la llave definitiva para que el Ministerio recupere de oficio la titularidad de la Casa Barroca y ponga en marcha el proyecto museístico. En este camino, los directivos quisieron agradecer de forma expresa el respaldo que el BNG ha brindado a la iniciativa tanto en las Cortes de Madrid como en el propio Concello de Poio, donde gracias a este impulso el pleno municipal se ha pronunciado formalmente a favor del carácter público del inmueble.

El subdelegado del Gobierno, Abel Losada, se reunió con los directivos de A Solaina y confirmó que la documentación será remitida al Ministerio de Cultura para su incorporación al expediente abierto sore la titularidad del inmueble, con el objetivo de contribuir al esclarecimiento de su situación jurídica.

Losada agradeció la colaboración de A Solaina y destacó la importancia de que toda la documentación disponible se incorpore al expediente para avanzar en el conocimiento de la historia administrativa del edificio.

En la cita matinal se disculpó la ausencia por motivos de agenda de dos figuras clave en esta batalla por la memoria: Rafael Vallejo, presidente de A Solaina, y el historiador Felipe Senén, presidente de Amigos dos Museos de Galicia, quienes llevan décadas documentando los pasos de una causa que hoy, por fin, parece vislumbrar tierra firme.

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