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La playa fluvial de Pontevedra, un oasis para combatir el calor sin salir de la ciudad

Vecinos y turistas encuentran en el entorno del Lérez un lugar donde refrescarse, descansar y disfrutar del verano con tranquilidad

Bañistas disfrutando de las aguas de la playa fluvial

Rafa Vázquez

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Pontevedra

Cuando el termómetro aprieta, la playa fluvial de Pontevedra vuelve a convertirse en uno de los lugares más concurridos de la ciudad. A pocos minutos caminando del centro, el arenal situado a orillas del río Lérez reúne cada día a familias, jóvenes y turistas que buscan un baño, un rato de sol o simplemente un espacio tranquilo donde desconectar sin necesidad de desplazarse hasta la costa.

Toallas extendidas sobre la arena, niños jugando junto al agua, grupos de amigos bajo la sombra de los árboles y personas paseando por el margen del río forman parte de una imagen que se repite durante todo el verano. La combinación de naturaleza, servicios y cercanía convierte este espacio en una alternativa cada vez más elegida por quienes prefieren evitar el coche y las aglomeraciones de las playas del litoral.

La temporada, además, está desarrollándose con absoluta normalidad. Kevin, uno de los socorristas que vigilan la playa fluvial, asegura que el verano está siendo especialmente tranquilo. "De momento no hemos tenido incidentes importantes", explica, al tiempo que destaca la elevada afluencia de bañistas que recibe el recinto prácticamente todos los días. La presencia constante del servicio de socorrismo y el comportamiento responsable de los usuarios están permitiendo que la temporada transcurra sin sobresaltos.

Entre quienes más disfrutan de este espacio están los propios vecinos de Pontevedra. Isabel acude con frecuencia porque apenas necesita unos veinte minutos caminando para llegar desde su casa. "No tengo que coger el coche y aquí tengo todo lo necesario", comenta. Para ella, la playa fluvial reúne muchas de las comodidades de cualquier playa marítima, con duchas, baños y vigilancia, pero con la ventaja de encontrarse dentro de la propia ciudad. "Es un sitio muy agradable y me gusta mucho venir", asegura.

La playa también se ha convertido en un atractivo para quienes visitan Pontevedra durante el verano. Iker, que viaja con frecuencia a la ciudad, explica que busca unas vacaciones tranquilas y encuentra en el entorno del Lérez el escenario perfecto para ello. "Me gusta venir aquí, pasear por el lado del río, tomarme un helado y disfrutar del día con calma", relata mientras descansa junto a la orilla.

Una impresión similar comparten María y Luis, que estos días aprovechan su estancia en Pontevedra para visitar a la familia. Entre las actividades de sus vacaciones no falta una jornada en la playa fluvial, donde encuentran un lugar cómodo para tomar el sol, darse un baño y descansar sin necesidad de recorrer muchos kilómetros.

El atractivo de la playa fluvial va más allá del baño. El paseo que bordea el río, las amplias zonas verdes y la posibilidad de combinar una jornada de descanso con un paseo o una comida al aire libre hacen que el espacio mantenga una gran actividad durante toda la temporada estival. A ello se suman unas instalaciones que facilitan la estancia de los usuarios y un entorno natural que muchos consideran uno de los grandes privilegios de la ciudad.

Con un verano que, por el momento, transcurre sin incidencias destacables y con una notable afluencia de público, la playa fluvial vuelve a demostrar que no hace falta acercarse al mar para disfrutar de una jornada de verano. Para muchos pontevedreses es ya un lugar habitual cuando llegan las altas temperaturas; para quienes visitan la ciudad, una sorpresa que termina formando parte de sus vacaciones.

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