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Marín celebra el Día de Galicia con una gran romería popular en la Alameda

Artesanía, música y juegos tradicionales, protagonistas este sábado en la fiesta de Trompos ós Pés, convertida ya en clásico del calendario festivo local

Participantes, esta mañana, en la XXVII Romería Popular de Trompos ós Pés.

Participantes, esta mañana, en la XXVII Romería Popular de Trompos ós Pés. / Pedro Mina / FDV

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S. R.

Hay mañanas en las que Marín no despierta con el fragor del puerto ni el rugido sordo de los motores, sino con el crujir de la madera sobre la hierba, el olor a aire salado mezclado con el pulpo recién elaborado y el sonido inconfundible de un punteiro afinándose al sol. La de hoy fue una de esas mañanas. La Alameda Rosalía de Castro amaneció convertida en el pulso de la tradición festiva, sirviendo de escenario natural para la vigésimo séptima edición de la romería popular organizada por el colectivo Trompos ós Pés.

En pleno Día de Galicia, cuando el calendario invita a mirar hacia dentro y reafirmar lo propio, este rincón marinero optó por hacerlo de la mejor manera posible: bailando, cantando y jugando como lo hacían los abuelos.

Desde pasadas las diez y media de la mañana, el paseo arbolado se convirtió en un hervidero de vecinos y visitantes que caminaban sin prisa entre los puestos del mercado artesano, con profesionales procedentes de distintos puntos de Galicia. Hay manos que moldean el cuero, encajes que toman forma bajo la mirada curiosa de los paseantes y piezas únicas donde la artesanía recupera su valor de objeto único y paciente.

A Alameda de Marín acolle, entre as 10.30 e as 22.30 horas, a XXVII Romería Popular de Trompos Os Pés, unha cita xa consolidada no calendario festivo local

En la romería participan artesanos de distintos puntos. / Pedro Mina / FDV

Pero no se trata solo un espacio para la compra; sino también un punto de encuentro donde el saludo entre conocidos prolonga el paseo y donde los niños descubren que una peinza o una mariola pueden disputarle el terreno a cualquier pantalla. Durante toda la jornada, los juegos tradicionales ganan la partida al tiempo urbano, extendiendo una alfombra de risas y carreras a la sombra de los árboles.

El momento de la reflexión compartida llegó al mediodía, cuando las autoridades y el tejido asociativo local se dieron cita en el acto institucional con motivo del 25 de julio

A Alameda de Marín acolle, entre as 10.30 e as 22.30 horas, a XXVII Romería Popular de Trompos Os Pés, unha cita xa consolidada no calendario festivo local

En la fiesta participan, un año más, públicos de todas las edades. / Pedro Mina / FDV

El momento de la reflexión compartida llegó al mediodía, cuando las autoridades y el tejido asociativo local se dieron cita en el acto institucional con motivo del 25 de julio. Fue un paréntesis sobrio y emotivo en medio del ambiente festivo, donde la música patria y las palabras recordatorias de la identidad gallega resonaron con fuerza antes de dar paso, de nuevo, a la explosión del folclore.

A Alameda de Marín acolle, entre as 10.30 e as 22.30 horas, a XXVII Romería Popular de Trompos Os Pés, unha cita xa consolidada no calendario festivo local

La Alameda recibe este sábado a cientos de participantes en la romería. / Pedro Mina / FDV

Porque si algo define la esencia de esta fiesta es el movimiento. Las faldas de paño pesado giran al viento y las zocas repican sobre el suelo gracias a las actuaciones de agrupaciones como Os Chaneiros y los propios anfitriones de Trompos ós Pés. Es la transmisión generacional en estado puro: abuelas que corrigen la colocación de un mantón a sus nietas segundos antes de salir a la escena o de paseo y jóvenes que sostienen la gaita con el mismo orgullo con el que sus mayores custodiaron la memoria oral del municipio.

La fiesta continuará ininterrumpida hasta bien entrada la noche, pasadas las diez y media, recordando a quien quiera acercarse que la cultura popular no es una pieza de museo, sino un organismo vivo que hoy, en Marín, vuelve a taconear y a hacer música con fuerza.

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