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UVigo

Así se crean réplicas de esculturas: un curso en Pontevedra recupera el arte de los moldes

Veinte participantes aprenden en la Facultad de Bellas Artes a fabricar moldes de escayola y reproducir piezas en resina, cera o barro mediante diferentes técnicas

Veinte creadores se adentran en la fabricación de moldes en Belas Artes.

Veinte creadores se adentran en la fabricación de moldes en Belas Artes. / FdV

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Pontevedra

Convertir una pieza escultórica en varias réplicas idénticas es el objetivo del curso de verano que se desarrolla estos meses en la Facultad de Bellas Artes de Pontevedra. Una veintena de participantes trabajan de forma práctica en la fabricación de moldes de escayola, una técnica ampliamente utilizada en el arte, la artesanía y determinados procesos industriales.

La formación aborda desde los principios básicos del moldeado hasta la reproducción de piezas en materiales como resina, cera o barro. Las sesiones comenzaron en junio y continuarán hasta octubre, con contenidos adaptados a los proyectos y al nivel de complejidad elegido por cada asistente.

«A lo largo de la historia, los moldes han constituido una parte fundamental de los procesos escultóricos y de creación de formas, y mantienen su relevancia en la actualidad junto a los nuevos materiales», explica la directora del curso, Covadonga Barreiro.

En la docencia participan también Eduardo Outeiro, profesor de la Facultad de Diseño; Teresa Pece, titulada en Bellas Artes y técnica en escultura, e Iris Rodríguez, también egresada de la facultad. El propósito es proporcionar una visión general de los moldes de escayola y los conocimientos necesarios para comenzar a aplicarlos en proyectos artísticos.

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El alumnado del curso manipula moldes de distinta complejidad en el taller de la Facultad de Bellas Artes de Pontevedra. / FdV

Tras una primera aproximación a los tipos de moldes, sus características y sus posibles usos, cada participante seleccionó un objeto o una pieza para desarrollar su propio trabajo. Algunos optaron por estructuras sencillas, mientras que otros se enfrentaron a moldes complejos compuestos por varias partes.

«Los procesos se adaptan a las necesidades y a los intereses de las personas participantes», señala Barreiro. En todos los casos, la meta es obtener un molde que permita generar «varias réplicas iguales» del modelo original.

Las últimas jornadas se centraron en la reproducción seriada de piezas, mediante técnicas de colada y de apretón. El alumnado trabajó asimismo en la selección del material más apropiado para cada objeto y en la preparación de las copias para su secado y posterior endurecimiento en el horno.

El curso retomará su actividad en septiembre con sesiones dedicadas a los acabados, entre ellos la aplicación de pigmentos, vidriados y esmaltes. En octubre se celebrará una última jornada para analizar los resultados.

Aunque se trata de una formación muy especializada, el taller cubrió prácticamente todas sus plazas. Entre los asistentes hay estudiantes de grado y doctorado, docentes, antiguos profesores y personas ajenas a la comunidad universitaria, un perfil diverso que refleja el interés por una técnica con siglos de historia y todavía plenamente vigente.

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