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Solidaridad

La ciudad llega a 370 donaciones de sangre cada mes, un 35% más que la media gallega

Es la segunda urbe gallega con un índice más alto, solo por detrás de Santiago | La Axencia de Doazón acentúa sus campañas de recogida en verano, cuando la demanda sanitaria se dispara

Interior de la unidad móvil de donaciones en una de sus estancias en Pontevedra.

Interior de la unidad móvil de donaciones en una de sus estancias en Pontevedra. / Rafa Vázquez

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Pontevedra

La Axencia de Doazón de Órganos e Sangue (ADOS) tiene previsto instalar sus unidades móviles de donación de sangre en Pontevedra, Marín y Moraña. Son tres emplazamientos que se unen a otros muchos municipios en Galicia dentro de la campaña que la agencia despliega todo el año pero especialmente en verano, cuando se dispara la demanda de sangre. Solo en verano, los hospitales gallegos necesitan cerca de 10.000 litros de sangre y el objetivo del ADOS es lograr las 22.000 donaciones en los meses de junio, julio y agosto. A día de hoy, la mayor demanda se centra en los tipos A Positivo y 0 positivo y negativo.

En el caso de Pontevedra, la unidad móvil estará el miércoles 22 en A Ferrería de 9.30 a 14.30 y de 15.30 a 21.00 horas, si bien los ciudadanos pueden acudir todo el año a las instalaciones situadas junto al Hospital Provincial.

Y en el caso de la capital, esta actitud solidaria está muy acentuada. La ciudad registra una tasa de 53 donaciones por cada mil habitantes, lo que la sitúa como la segunda de Galicia, solo por detrás de Santiago de Compostela, y claramente por encima de la media autonómica, situada en 39 donaciones por cada mil habitantes. El año pasado se alcanzaron las 4.431 donaciones de sangre, que sobre una población de más de 83.000 personas arroja esa tasa de 53. Es una media de casi 370 al mes, un 35% por encima de la media gallega.

También destaca con una tasa similar, de 52, el municipio de Vilaboa, que registró 305 donaciones de sangre en 2025. El tercer puesto en el área de influencia capitalina es para Ponte Caldelas, con 186 donaciones el año pasado y una tasa de 33/1.000.

El pasado mes de junio, durante la presentación de la campaña autonómica «Un alento de vida» para fomentar esta solidaridad, el jefe de gestión de colectas de ADOS, Chema Vázquez, subrayaba que la sangre es «un bien escaso que no se puede fabricar» y recordó que su donación constituye «un acto solidario e imprescindible» para el funcionamiento diario del sistema sanitario. Vázquez advirtió de que el verano es uno de los periodos más complejos para los servicios de donación, ya que las vacaciones dificultan la localización de los donantes habituales, mientras las necesidades asistenciales se mantienen.

«Los enfermos no se van de vacaciones», señaló el responsable de ADOS. Cerca del 70 % de la sangre donada se destina a pacientes crónicos y oncohematológicos. Además, las reservas resultan esenciales para intervenciones quirúrgicas, trasplantes y la atención a personas accidentadas.

ADOS insiste en la necesidad de renovar las reservas de forma constante. Cada donación permite obtener 450 mililitros de sangre, de los que posteriormente se extraen distintos componentes. Los glóbulos rojos tienen una vida útil de 42 días, las plaquetas se conservan únicamente durante siete días y el plasma puede almacenarse durante más tiempo. Por este motivo, Vázquez recalcó que «hace falta renovar las reservas todos los días».

El objetivo de la campaña de verano es alcanzar las 400 donaciones diarias en Galicia y sumar un total de 22.000 donaciones entre los meses de junio y agosto. Desde la Axencia invitan a toda la ciudadanía a tomar parte en esta nueva campaña de donación, y recuerda que puede donar sangre cualquier persona mayor de 18 años, que pese más de 50 kilos y no padezca ni haya padecido enfermedades transmisibles por la sangre.

El proceso para donar sangre comienza en el momento en que la persona entra por la puerta. Si se trata de un donante habitual, pasa en primer lugar por una entrevista previa y por una prueba de hemoglobina, con la que se comprueba que se encuentra dentro de los límites necesarios para poder donar. Después, el personal sanitario confirma la identidad del donante, revisa que la ficha esté correctamente firmada y procede a la extracción.

La donación suele durar poco tiempo: entre cinco y diez minutos. Tras finalizar, los donantes reciben una bebida, algo de comida y un pequeño detalle, una forma de favorecer la recuperación inmediata y agradecer el gesto solidario.

Esa captación de nuevos donantes resulta especialmente importante para garantizar el relevo generacional. En cuanto a los grupos sanguíneos más demandados, habitualmente son el O negativo, el O positivo y el A positivo, por ser también los más frecuentes entre la población gallega y, por tanto, los que más se necesitan.

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